Chavismo denuncia “golpe fascista” en ONU
La oposición pidió al foro mundial que escuche su versión sobre la represión bolivariana.
La crisis política venezolana y toda su polarización se trasladó a la ONU. Concretamente a la Concejo de Derechos Humanos del máximo ente mundial, en Ginebra. Allí el canciller de Venezuela, Elías Jaua, denunció el presunto "golpe fascista" orquestado por lo que asevera son "las acciones de propaganda y agitación comunicacional de algunas corporaciones nacionales y transnacionales privadas".
Es decir, Jaua sostiene que hay una persecución mediática de carácter internacional contra todo lo que sea el chavismo o el gobierno de Maduro. Al punto de tildarla "guerra psicológica" por parte de los medios internacionales.
"Han pretendido hacer ver que en nuestro país hay un caos generalizado, represión indiscriminada y desproporcionada de las autoridades hacia el pueblo", aseveró.
El opositor Henrique Capriles, respondió ayer mediante su cuenta de Twitter al discurso, informando que pidió a la ONU ser escuchado para hablar "la verdad" de lo que pasa en Venezuela "y no el cuento" que el chavismo contó en Ginebra.
"Sin lugar a dudas el régimen no solo no dice la verdad sino que es el propio gobierno el que persigue a los opositores y coarta la libertad de prensa en el país. Creemos efectivamente que la oposición debe ser escuchada para contar la realidad de lo que sucede en Venezuela y las verdaderas faltas contra los Derechos Humanos", dijo a El Colombiano, Carlos Berrizbeitia, opositor y diputado a la Asamblea Nacional.
Jesús Castillo, politólogo y docente de la Universidad del Zulia, matiza el tema diciendo que ambos bandos en el país vecino dicen lo que les conviene. "El gobierno tiene un manejo errático de los medios nacionales en su intención de mostrar que en Venezuela no pasa nada. La información acá no está enfocada en intereses colectivos, sino personales".
Lo cierto es que a un día de que se cumpla un año de la muerte de máximo líder del proyecto Socialismo del siglo XXI, Hugo Chávez, la crisis y la polarización agudizan las contradicciones en Venezuela.