Chicas, a mostrar el poder
Si las viera en el avión de venida, diría que son tahúres, cantantes de reggaetón o integrantes de una excursión de quinces. No futbolistas. Pero con esa alegría, las chicas colombianas empezarán el torneo femenino de fútbol de los Juegos Panamericanos de Guadalajara.
Son pura alegría. Esa mezcla única, que tiene en el mismo equipo a costeñas, cachacas, tolimenses, antioqueñas y vallecaucanas, da una mixtura de alegría, única en la delegación colombiana. Con varios meses juntas, la alegría se siente. Allá están las antioqueñas Daniela Montoya, Catalina Usme, Sandra Sepúlveda y Diana Carolina Ospina.
"Es un equipo que viene trabajando hace mucho tiempo, y eso ayuda a la unión de las niñas. Es un factor de trabajo en equipo", dice el técnico Ricardo Rozo, cabeza del equipo que esta tarde debutará ante Trinidad y Tobago en los Juegos.
"Los rivales no son fáciles, Trinidad es el más nuevo, pero si está por acá es porque tiene fútbol", sostuvo el entrenador Rozo, quien dijo que el equipo chileno es de buena técnica, y que México, más allá de su condición de favorito, es el de mejor juego, "por lo que mostró en el Mundial", puntualizó.
Este primer paso es importante, pero no el mayor. Más allá de la alharaca de los tres puntos y el ir paso a paso, Colombia aparece como favorito ante las isleñas por el recorrido que las llevó a dos mundiales con esta misma base. Pero, realmente, el rival es México, al que enfrentarán en el último duelo. De no perder con el local, Colombia evitaría jugar en semifinales con el gran favorito Brasil. Seguro que si proponen la misma alegría que en el avión, los resultados vienen solos.