Chiqui hace el gran sacrificio
Primero, a punta de clases en las urbanizaciones. Luego, dejando la casa y siendo profesor en un club en Bogotá. A punta de sudor, Andrés González se gana su espacio en el squash colombiano.
No tiene el dinero o el apoyo que ha logrado Miguel Ángel Rodríguez, que muy merecido lo tiene. Por eso, el Chiqui, el único antioqueño en el Suramericano de squash, hace que toda satisfacción valga el doble.
"Hace un año y medio me contactaron para irme como profesor al club Guaymaral en Bogotá. Allá, entre los entrenamientos y más tiempo para el juego, fui subiendo el nivel del juego y logré mi clasificación" sostiene Andrés, quien se hizo conocido por ser uno de los jugadores de la Selección Antioquia que se mantenía gracias a las clases a particulares en las unidades residenciales que tienen cancha de squash.
La persistencia de no abandonar el deporte, lo llevó a meterse de nuevo en el circuito profesional y, gracias a un clasificatorio, conseguir su puesto en el Suramericano, que durante esta semana se realiza en Lima.
"Al torneo selectivo entré en el último puesto, pero me quedé con el segundo lugar, que me dio la oportunidad de jugar en Lima. Es muy competido y es algo que me tiene feliz", anota el Chiqui, reciente subcampeón del Nacional que se cumplió en el club El Rodeo y que, en la primera fase del Suramericano, venció en tres sets al ecuatoriano Gabriel Terán.
Y todo gracias al sacrificio para evitar colgar la raqueta.