Cirugía plástica y nutrición
La problemática mundial acerca del sobrepeso y la obesidad nos ha alertado sobre los riesgos que corre la población en general para adquirir ciertas enfermedades que están íntimamente ligadas a estos dos problemas.
Teniendo en cuenta esta situación, es común que lleguen pacientes a los diferentes especialistas de la ciudad buscando una solución a sus problemas de peso.
Hay que tener en cuenta que son tres esferas las que participan en la presentación del sobrepeso y la obesidad que son la carga genética, es decir, la herencia que se tiene para presentar el problema, una instancia que poco se puede intervenir.
La segunda esfera y la que mayor responsabilidad tiene es el medio ambiente. Aquí se encuetran los alimentos que ingerimos y la capacidad de obtenerlos junto con la actividad física, como elementos importantes. Estos son los aspectos que se deberían cambiar pues están a nuestro alcance.
Por ultimo, está la esfera mental que es la que participa en el deseo de consumir los alimentos y a tener una actitud específica frente a los mismos. Este factor también es susceptible de intervención pero es tal vez el más difícil, porque depende mucho de la persona independiente de su entorno.
La reducción de peso no es entonces una tarea fácil y requiere mucha dedicación y esfuerzo así como acompañamiento profesional tanto para alcanzar la meta y en especial mantenerla en el tiempo.
Es frecuente encontrar personas que bajan de peso y posteriormente lo recuperan lo que se conoce como el efecto yo-yo.
Tampoco es improbable encontrar pacientes que buscan en la cirugía plástica la solución a sus problemas de peso.
La mala noticia es que este tipo de intervenciones no reducen el peso de los pacientes más allá de uno o dos kilogramos, y que para agravar el asunto no reducen el riesgo de padecer las consecuencias del sobrepeso y la obesidad.
Es decir, estos pacientes van a quedar con el mismo riesgo de padecer diabetes, hipertensión, derrames, cálculos en la vesícula o hígado graso, problemas respiratorios tipo asma o apnea del sueño, o cáncer de seno o colon y las enfermedades articulares originadas por esta situación.
Es la grasa visceral, la que se encuentra dentro del abdomen, alrededor del intestino y los órganos, la que marca la obesidad abdominal y el riesgo de sufrir estas enfermedades.
Aunque se reduzca el perímetro de cintura por medios quirúrgicos, y no se haga un tratamiento con actividad física y orientación nutricional, no se quitará el riesgo de presentar las enfermedades mencionadas, como está descrito en un estudio publicado en el New England Journal of Medicine ya hace algunos años.
De igual forma un paciente sometido a cirugía plástica que no realice un plan de reducción de peso y mantenimiento del mismo va a perder su inversión fácilme nte. Además de aumentar su riesgo al buscar realizarse nuevas cirugías que cada vez le generarán menos resultados efectivos.
Es ideal bajar de peso antes de someterse a un operación de este tipo, ya que de esta forma se reduce el riesgo quirúrgico y el mantenimiento de los resultados de la cirugía permanecerán en el tiempo.