Colombiano reestructura la Policía de Guatemala
EL CORONEL (R) colombiano Luis Novoa Díaz es el principal asesor de la reforma policial en Guatemala. El presidente Álvaro Colom lo considera pieza fundamental para reducir los altos índices de violencia en ese país.
Guatemala registra en lo corrido del año un poco más de 3.400 muertes violentas con un promedio de 16 diarias. Este oscuro panorama obligó al presidente Álvaro Colom a buscar la forma de mitigar la ola de violencia y entre los elegidos para esta labor se encuentra el coronel (r) colombiano Luis Alfonso Novoa Díaz.
Con 31 años de experiencia en cargos administrativos e involucrado en dos reformas policiales en Colombia, Novoa fue seleccionado para asesorar la reforma en ese país centroamericano.
En diálogo con EL COLOMBIANO el militar explicó cuál es su papel en la importante transformación liderada por la comisionada presidencial, Helen Mack.
"Buscaron una persona con pericia técnica en materia policial y con un perfil enfocado en los derechos humanos y así fue como me vinculé a este proyecto", relató.
Novoa explica que el programa va avanzando, que ya se hizo una primera valoración de las áreas a intervenir y que descubrieron cinco puntos fundamentales: inspección general, capacitación y docencia, investigación criminal, planeación estratégica y prevención del delito.
"Hemos diseñado un plan estratégico que va a 18 meses con proyección de cinco a diez años", señaló Novoa.
La experiencia colombiana
Entre las similitudes de orden público que enfrentó en Colombia con las encontradas en Guatemala, Novoa dice que el narcotráfico está haciendo presencia con situaciones parecidas a las que vivió el país en épocas anteriores y a las de México en la actualidad.
Recordó que en 1993 en Colombia la institución tuvo problemas de transparencia, credibilidad y acercamiento con la comunidad que generaron, precisamente, un proceso de reforma institucional.
"Guatemala está viviendo un proceso muy similar -dice-. Hay unos altos índices delincuenciales que preocupan al Gobierno guatemalteco".
Entre los retos en su nueva función está el establecer patrones similares para evaluar si la metodología aplicada en Colombia es válida en el país.
Como cada territorio tiene su propia experiencia y su contexto, este coronel, que recibió en 2003 el premio EL COLOMBIANO Ejemplar por su trabajo en derechos humanos, dice que Guatemala no tiene política de seguridad y convivencia ciudadana por lo que se debe formular y empezar por la profesionalización. Además, cuenta que no hay una escuela de mandos policiales, la cual es necesaria.
"Los policías son seres que también tienen necesidades. El bienestar profesional y familiar debe ser una realidad para que el proceso arranque con consistencia", asegura.
El salario mínimo mensual de los agentes en Guatemala es de unos 2.500 quetzales (unos 570 mil pesos), a los que se suma un bono de 137,5 dólares cada mes, condiciones que deben mejorar si se quiere profesionalizar la fuerza.
Dos países similares
Como experiencia profesional esta labor le ha dejado un balance positivo a Luis Alfonso Novoa. "Guatemaltecos y colombianos tenemos culturalmente cosas muy parecidas. Se ha estado en un conflicto armado, hay situaciones similares relacionadas con el empleo, la salud, la educación y el desarrollo", apuntó.
Sin embargo, reconoce que el narcotráfico sigue siendo una lacra que, donde toca, corroe. Guatemala está comenzando este proceso como una forma de contener esta problemática fortaleciendo las autoridades judiciales y de Policía.
"Es bueno dar una mano a partir de una experiencia tan dolorosa como la de nosotros. Recuerde en Medellín esas épocas tan nefastas donde el narcotráfico quiso imponerse y uno no quiere ver a los países hermanos en esa situación ni a los cuerpos de Policía con esas problemáticas", concluyó.