Abono a partir de desechos del perro
En el Centro La Perla fabrican compost de buena calidad con los excrementos de los perros del lugar.
Perros llegan a cada rato. Gatos también, pero son los caninos los reyes en el Centro de Bienestar Animal La Perla.
En un rincón que las montañas de Altavista dejaron, existe un sitio donde estos animales domésticos reciben atención tras ser abandonados y permanecer en las calles de la ciudad.
Hace unos días eran casi 800 perros, dice el veterinario Jonathan Cano, que en sus jaulas, y cuidados como debe ser, esperaban hallar un hogar donde les brindaran cariño.
Esta es una de las partes esperanzadoras de una historia de abandono que, no pocas veces, tiene un final feliz.
La otra: ¿qué hacer con los excrementos que generan todos los días tal cantidad de animales?
Hay una solución en marcha, con la colaboración de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (Acodal): compost a partir de los excrementos.
En una área pequeña se construyó un entable para hacer realidad este sueño.
Cada día, informa Arcángel Grajales, operario, se recogen unos 265 kilos de excrementos, una tarea que se cumple hacia el mediodía.
Todo es llevado al punto del compostaje. Se mezcla con aserrín y viruta y se inicia el proceso.
A diario se saca uno y se llena otro de los 28 cubículos.
Todo dura unos 25 días, contados los ocho de enfriamiento, luego de que el material en las canastas alcanza hasta los 80° C.
Luis Aníbal Sepúlveda, director ejecutivo de Acodal, dice que al producto se le hicieron tres análisis (protozoos, nemátodos y salmonelas) y estaban ausentes.
Por eso se utiliza para jardinería y serviría para frutos donde no exista contacto entre el producto y el abono. "En tomate, por ejemplo, lo he ensayado", indica.
Todo el jardín de La Perla está tratado con el producto y luce bien. Y en recuperación de suelos sería de mucha ayuda.
Para Sepúlveda, esta es la primera experiencia nacional en el campo institucional en este tipo de compost.
El aseo y el orden reinan en el lugar del compostaje. No hay olores, tampoco moscas ni otros bichos.
Se soluciona un problema que no todos perciben cuando acuden a La Perla en busca de la mascota que anhelan. Una alternativa viable.