Histórico

Cómo coger un cometa por la cola

EN DOS DÍAS la sonda Epoxi se acercará a 700 kilómetros del cometa Hartley 2 para estudiarlo. Es la quinta oportunidad en que uno de esos cuerpos es visitado por una nave. Pero los cometas son aún misteriosos.

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01 de noviembre de 2010

A falta de uno, cuatro, y el quinto en marcha. Cómo tomar un cometa por la cola o, también, cómo verle su cabeza.

El jueves, pasadas las 10 horas, a centenares de miles de kilómetros sobre nuestras cabezas, se producirá un encuentro poco común.

Desde que en 1986 una sonda sobrevoló el siempre llamativo y misterioso cometa Halley, se han producido cuatro misiones que se han encontrado cara a cara con estos viajeros del espacio, mensajeros del pasado.

El jueves, la sonda Epoxi pasará a sólo 700 kilómetros del cometa Hartley 2, que por estas semanas ha sido visto desde la Tierra en sitios con buenas condiciones del clima.

Unas 18 horas antes del esperado encuentro, la nave dejará de transmitir imágenes con su antena de alta ganancia, para reorientarse de modo que sus dos antenas y la cámara de infrarrojo se puedan concentrar en el cometa durante 24 horas.

"Cuando esa fase comience, todas las fotos serán almacenadas en sus dos computadoras", dijo Tim Larson, director del proyecto Epoxi en los cuarteles del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la Nasa en Pasadena (Estados Unidos).

Las imágenes del encuentro sólo serán recibidas en la Tierra horas después de la cita espacial, precisó Mike A'Hearn, investigador de la misión en la Universidad de Maryland.

Pero, ¿para qué todo este alboroto y tal interés en acercarse a un cometa?

Un informe en la revista Nature recordó que los cuatro acercamientos previos a diferentes cometas han arrojado sorpresas, al punto de que no se ha logrado establecer una imagen típica de estos cuerpos. Todos son muy diferentes.

Le toca el turno a Epoxi, un héroe de las misiones espaciales, rebautizado tras su primer éxito. La sonda se denominaba Deep Impact , la misma que en 2005 arrojó un proyectil sobre el núcleo del cometa Tempel 1 para estudiar la estela de polvo y otros materiales que el impacto eyectó.

Tras el éxito, la nave partió en busca de su segundo objetivo, el Hartley 2, la parte final de su misión.

No se mantuvo inactiva por cinco años. En este tiempo sus cámaras enfocaron estrellas en busca de planetas en tránsito.

Hartley 2 ha comenzado a intrigar a los científicos también. En septiembre se observó que la producción de cianógenos aumentó cinco veces en un periodo de ocho días y luego retornó a los niveles normales.

Esos incrementos son por lo general violentos y van acompañados de polvo, pero en esta ocasión no.

Anita Cochram, una astrónoma de la Universidad de Texas que ha seguido el curso del Hartley 2 desde tierra, citada por Nature , informó que el núcleo, de 1 kilómetro de diámetro, expulsa tanto vapor de agua como Tempel 1, aunque este tenía casi 10 veces más área de superficie.

"Esperamos poder ver los rasgos de la superficie: cráteres, fisuras, respiraderos", expresó Sebastien Besse, también parte del equipo científico. "Quizás logremos ver qué rasgos son los que están expulsando chorros gaseosos."

El Hartley 2, denominado oficialmente 103P/Hartley, tiene un periodo orbital de 6,46 años y fue descubierto en 1986.

Se espera que su próxima aparición y máximo acercamiento sea el 20 de abril de 2017.

Por eso hay que sacarle el mayor provecho a la visita. Epoxi se aproxima.