Con cirugía mejoran vida de pacientes con párkinson
El procedimiento quirúrgico, que realizan en la Clínica Soma, aplica para un alto porcentaje de estos enfermos que ya no responden al tratamiento.
Después de perder el habla, 20 kilos de peso y prácticamente toda su autonomía física a causa del mal de párkinson, uno de los más sorprendentes y complejos desórdenes neurológicos, Luz Elena Vásquez Muñoz siente que volvió a nacer.
"Hace un año me dieron la opción de la cirugía y el cambio fue completo. Con decirle que tan pronto salí de la operación ya podía hablar", expresa emocionada esta mujer antioqueña de 55 años de edad.
Ella es uno de los 80 pacientes que han sido beneficiados con una cirugía que consiste en la implantación de unos electrodos que producen estimulación en una zona determinada del cerebro, la cual es ubicada a través del sonido de las neuronas que indica el lugar exacto donde deben ser situados, lo que permite que los circuitos del cerebro que controlan el movimiento funcionen mejor, explica el especialista José Libardo Bastidas.
Él es uno de los integrantes del equipo multidisciplinario de especialistas de la Unidad de Movimientos Anormales de la Clínica Soma que ofrece una nueva oportunidad para mejorar la calidad de vida de los pacientes que padecen el mal de párkinson y otros movimientos anormales, por medio de un procedimiento quirúrgico de estimulación profunda, conocido como neuroestimulación.
"Con una inversión de más de 500 millones de pesos en equipos e infraestructura, Soma se pone a la vanguardia con las metodologías, técnicas y manejo integral de los pacientes que padecen párkinson y otros movimientos anormales, mejorando la calidad de vida del paciente y la de su núcleo familiar", precisó Juan Francisco González Londoño, presidente de la clínica.
El procedimiento, que se practica en los principales centros especializados del mundo, llega ahora a Medellín gracias a los avances tecnológicos de Soma para brindarle la oportunidad a los pacientes colombianos y a sus familias, de una mejor calidad de vida.
"El cambio en mi mamá ha sido de 180 grados. Pasó de tomar 40 medicamentos a solo cinco y ahora se vale por sí misma", indicó Diana Catalina Peña Vásquez, hija de Luz Elena.