Con lágrimas, Bolillo Gómez pidió perdón
El extécnico de la selección colombiana de fútbol, Hernán Darío Bolillo Gómez, rompió ayer su silencio tras el escándalo que suscitó hace cinco meses al agredir a una mujer.
En entrevista concedida al Canal Caracol, Gómez lloró y habló sobre el suceso que le costó su carrera y casi echa a pique su matrimonio, asegurando que fue una mala noche y que si golpeó a la mujer no fue conscientemente.
"Yo no soy una persona que acostumbro ir sólo a lugares públicos, tengo una pareja estable que es Luz Adriana, aunque en este momento vivimos aparte", dijo.
El estratega argumentó que cuando ocurrió el incidente acababa de llegar de un periodo de largas concentraciones, en el que sus obligaciones lo llevaron a Toulon y a la Copa América.
"En fin, no sé si me dejé llevar, no sé que pasó, me fui a un lugar que ni conocía a escuchar salsa", dijo refiriéndose a esa noche, en la que, según su relato, mezcló vino, aguardiente y pastillas para la taquicardia.
"Por Dios que yo no me acuerdo qué hice, cómo actué, si era mujer, si era hombre, yo no me acuerdo de nada, pero eso sí tengo claro que nunca he sido un hombre de maltratar mujeres", manifestó.
Añadió que consume medicamentos para controlar la paranoia que le produjo su trabajo como técnico de la Selección de Ecuador en 2001, cuando fue herido de bala en la pierna derecha y sufrió fractura de tabique nasal durante una agresión en Guayaquil.
Sobre la mujer a la que le pegó, Gómez aseguró no haber tenido una relación estable con ella. "La invité a salir, pero no sé como es su vida, ni sus cosas, nada. Sé que no es una persona mala".
El 'Bolillo' afirmó que ella no lo denunció porque sencillamente las cosas no fueron como se dijeron.
"Ella no es que se escondiera, sino que vio tanta doble moral y tanto salvajismo en lo que se decía, vio tantas cosas que no le pareció bueno salir a ese ruedo", señaló.
El exseleccionador de Colombia, Ecuador y Guatemala se mostró convencido de que si las lesiones personales hubieran sido como se dijo, "seguramente (la mujer) me hubiera denunciado penalmente".
Gómez habló también del infierno en el que se ha convertido su vida desde el escándalo, y le pidió perdón a todas las mujeres, a su familia, a su hijo e, incluso, a la mujer que agredió.