Concejo despeja las obras por valorización
CON LLAMADO A la administración para que socialice más los proyectos de valorización, corporados dieron vía libre a vigencias futuras por $146.000 millones. Las primeras: El puente de la 4 Sur, la prolongación de Los Balsos hasta la Superior y la doble calzada de la 34.
Precedido por la polémica planteada cuando lo rechazó en la sesión de clausura del pasado 31 de julio, el Concejo de Medellín aprobó ayer el proyecto de vigencias futuras por 146 mil millones de pesos para desarrollar tres obras de valorización en El Poblado, entre ellas el puente de la 4 Sur.
El debate también estuvo matizado por la renuncia previa que hicieron los concejales Jesús Aníbal Echeverry y Bernardo Alejandro Guerra a continuar como ponentes del proyecto, y por las disculpas presentadas a la plenaria por el director de Planeación municipal, Mauricio Valencia.
Su respuesta estuvo motivada en los reclamos que hicieron los corporados porque se les calificó de "mentirosos" a quienes participaron en la ponencia del proyecto, cuando denunciaron la falta de socialización del mismo.
"Acepto las disculpas, pero en esta administración no hay tino para darle estatus al nombre de concejal. A algunos funcionarios hasta les da pereza venir aquí", se quejó Guerra.
A manera de alegoría para ilustrar el malestar del Concejo, sacó un muñeco de su hijo, lo puso a hacer "monerías" y les dijo a los voceros de la Alcaldía: "esto es lo que para muchos de ustedes es la clase política".
En desarrollo de la discusión, la comunidad expuso posiciones contrarias, pues el presidente de la Veeduría Ciudadana de El Poblado, Franco León Guerrero, pidió que no se aprobaran las vigencias futuras por considerar que el proyecto entraña "atropello, improvisación, imposición e ilegalidad".
Pero Ignacio Arbeláez, presidente de la Junta de Propietarios, sostuvo que la administración cambió su manera de actuar y es más abierta a la entrega de información. Uno de los temores de la comunidad, dijo, es que los recursos de las vigencias se dediquen a tres obras y queden las otras 18 olvidadas, cuando hay urgencias en El Poblado como las intersecciones que se volvieron "impasables".
Reclamo de información
Uno de los ponentes, Carlos Andrés Roldán, pidió que se puedan subsanar los impactos negativos que recibirán algunas familias con el proyecto, que consideró de perfil metropolitano.
En ese perfil, Regina Zuluaga defendió la actitud del Concejo de frenar el proyecto porque no se había socializado, dijo que la administración tiene que escuchar a la comunidad y no imponer, y felicitó a sus colegas que renunciaron como a Valencia que se disculpó.
A Fabio Humberto Rivera le pareció que si algún proyecto ha tenido garantías para ser discutido ha sido éste, y por ello su respaldo, pero que eso no significa que se puedan saltar la comunidad porque hay obras que no valorizan. "Cuando deterioran la vida, deberá tenerse en cuenta el efecto contrario".
Aura Marleny Arcila estimó que las vigencias futuras no son más que un adelanto del plan de desarrollo y que entre más rápido se emprendan, mejor. "Eso no significa que no se cumpla el estatuto de valorización ni hacer obras sin diseños ni medir el impacto ambiental", anotó.
Según Federico Gutiérrez, tiene que haber un "exceso de información" porque la gente ve que esto se le viene encima sin saber cuánto le van a cobrar ni si le valorizará.
Tras indicar que no ve oposición de nadie, notificó que los debates continuarán enmarcados en argumentos técnicos y dejó como reflexión a los funcionarios: "más diálogo, más diálogo...".
Al final hubo 16 votos afirmativos, contra los negativos de Rubén Callejas y Carlos Ballesteros. No votaron Bernardo A. Guerra ni Jesús Aníbal Echeverry.