Condena a la violencia
El domingo a las 10:30 de la noche, cuando decenas de hinchas del América viajaban en 23 buses, camino de Cali, fueron agredidos en las afueras de Cartago.
Esta vez, tres civiles se encargaron, con sus piedras, de encender la mecha de la violencia, luego de que los seguidores escarlatas hubieran visto caer, horas antes, a su elenco ante el Pereira en la capital matecaña.
Como esa, son algunas de las noticias que rodean al fútbol, que fecha tras fecha registra hechos de este tipo, que fueron importados de otras latitudes, en especial del sur del continente.
Este tema y decenas más se pusieron ayer sobre la mesa, con motivo de la jornada inicial del Primer Encuentro Nacional de Seguridad y Convivencia en el fútbol colombiano.
Todos aquellos estamentos que hacen parte de este deporte duramente golpeado por hechos de violencia, expusieron sus fórmulas, experiencias y recomendaciones en la búsqueda de puntos en común para frenar el flagelo y buscar la coexistencia pacífica.
Colfútbol, la Dimayor el Colegio de Árbitros, el Gobierno central, los alcaldes de Medellín, Bogotá y Cali; reconocidos periodistas deportivos y barristas, contaron en sus ponencias de los ingredientes que acompañan a este fenómeno y cuáles pueden ser las salidas.
Como resultante de esta primera fase del encuentro, se firmó una declaratoria de rechazo a la violencia por parte de tres de los burgomaestres que estuvieron congregados ayer en Plaza Mayor al igual que el vicepresidente Santos.
Samuel Moreno Rojas, alcalde Mayor de Bogotá; Jorge Humberto Melguizo Posada, alcalde (e) de Medellín, y Jorge Iván Opina Gómez, alcalde de Cali, junto con el vicepresidente de la República, Francisco Santos Calderón, condenaron, por medio del acuerdo, cualquier forma de acción violenta que se exprese en torno al fútbol, tanto en los estadios como fuera de ellos y apoyar las acciones necesarias por la convivencia y la seguridad en el balompié nacional.
"Lo ideal es hacer una apuesta colectiva, tomando medidas que beneficien tanto a Cali como a Bogotá, Medellín y otras ciudades del país para recuperar el fútbol como la fiesta de todos, no un espacio para los desadaptados y la violencia.
Nuestro propósito es recuperar estos escenarios para la vida y eso demanda tareas que queremos asumir con mucha responsabilidad. Las estrategias son en tres marcos: antes, durante y después del partido", radiografía hecha por el alcalde de Cali.
El Estado se muestra interesado en enfrentar la problemática, antes de que tome características mayores e inmanejables.
El vicepresidente Santos Calderón, quien en un pasaje del encuentro lució la camiseta del Independiente Santa Fe, entregó su visión: "el problema es un cáncer pequeño y como lo detectamos a tiempo, entre todos lo tenemos que atender, para que no coja ventaja ni le dé muerte a lo que más nos apasiona: el fútbol".
De igual forma indicó que "hay que encontrar las soluciones de un problema serio que debemos atacar con los gastos que significa y genera. El punto de partida debe ser la tolerancia, dar ejemplo en todo, especialmente en los escenarios. Hay que darle vida a mecanismos e instrumentos que nos sirvan para fijar metas y compromiso en los que todos los actores del fútbol tengan que aportar".
Ese fue el primer tiempo de este certamen que hoy continuará, a espera del Protocolo Nacional que consta de siete puntos básicos, el cual deberá ser firmado en la parte complementaria de la cita que tuvo como antesala la noticia de la agresión a los hinchas del América, quienes finalmente se vieron enfrentados a la fuerza pública.