Consumo de drogas: otro tema para la paz
La preocupación de que Colombia es la primera en el consumo de coca entre la población universitaria, en la región Andina, fue materia de reflexión en el foro sobre el problema de las Drogas Ilícitas, organizado por las Naciones Unidas y la Universidad Nacional de Bogotá.
La deliberación académica, que se cumplirá hasta mañana en la Capital, pretende evaluar el problema de las drogas como uno de los puntos en las negociaciones que adelanta el Gobierno con las Farc en La Habana.
El problema de las drogas ilícitas es un punto clave de la mesa de conversaciones en La Habana, y encarna un problema estructural que requiere de transformaciones agrarias reales y de la apuesta conjunta de las sociedades nacional e internacional, tal como lo expresaron los invitados al foro.
El coordinador de la ONU en Colombia, Fabrizio Hochschild, advirtió que Colombia ocupa el primer lugar en América Latina con respecto al consumo de cocaína, con el 2,2 por ciento. "Eso plantea un nuevo desafío para el país. Se trata de trabajar en la prevención con población juvenil e infantil para que no pasen a consumos problemáticos", señaló el coordinador Residente y Humanitario de la ONU.
Agregó, citado por Colprensa, que para mitigar el problema del consumo el Gobierno debe iniciar un programa en los claustros universitarios que ataque, a través de políticas de salud pública, el consumo entre jóvenes que aún no terminan su desarrollo profesional.
Hochschild agregó que con las luchas que desarrolla el Estado colombiano, se están cambiando las dinámicas del narcotráfico, atomizando los carteles y las regiones donde existen los cultivos, pero también se está generando el efecto adverso "de la mayor corrupción institucional, especialmente en las regiones, y ha hecho que estos carteles se dediquen a otros delitos como el tráfico de armas y hasta de personas".
Esto ha generado que ahora "la economía de las regiones sea aún más débil y los cocaleros ya no ganen más que los agricultores y que por el contrario, estén empezando a buscar alternativas", sostuvo el coordinador de la ONU.
Al respecto, Ignacio Mantilla, rector de la Universidad Nacional, señaló que "es necesario evaluar bien la lucha contra las drogas, así como su impacto en la sociedad".
El director de Secretariado de Pastoral Social, monseñor Héctor Fabio Henao, sostuvo que el consumo ha "aumentado la inseguridad en las ciudades", por lo que hizo el llamado a las autoridades para que aprendan "a combatir este problema y se mejoren las políticas sanitarias".