Crimea cuenta las horas para regresar a Rusia
Una arrasadora mayoría de los votantes en la región de Crimea respaldó ayer unirse a Rusia, mientras Moscú desplegaba tropas en la zona del Mar Negro.
Las autoridades separatistas en Crimea no quieren perder el tiempo. Después de que una arrasadora mayoría de los votantes en esa región (el 95,5 por ciento, según los resultados a boca de urna) respaldara ayer en un referendo la reunificación con Rusia, hoy el Parlamento crimeo se dirigirá al presidente Vladímir Putin para pedirle la incorporación a la Federación Rusa.
"Haremos todo lo más rápidamente posible, aunque cumpliendo todos los requisitos legales", dijo el primer ministro crimeo, Serguéi Axiónov, antes de que una delegación parlamentaria crimea viajara ayer mismo a Moscú para iniciar el proceso de anexión.
A partir de hoy, los crimeos pueden solicitar el pasaporte ruso y el permiso de conducir de la Federación Rusa, a lo que se suma que las autoridades adoptarán también el rublo como moneda y el huso horario en el vecino del norte.
Muchos crimeos esperan que la unión a Rusia les genere mayores salarios y los haga ciudadanos de un país capaz de reafirmarse a sí mismo en la escena mundial. La esperanza de un futuro mejor fue motivo suficiente para celebrar. Hubo fuegos artificiales y banderas rusas que ondeaban sobre jubilosas multitudes.
"Estamos cansados de vivir de rodillas. Yo siempre amé a Ucrania, que antes era una tierra muy rica. Pero desde la independencia de la Unión Soviética, vivimos en la miseria. Por eso, he votado por regresar a Rusia", señaló Yulia.
Todo esto sucedió ayer pese a los esfuerzos de Occidente por evitar el referendo y a las amenazas de sanciones económicas. La Casa Blanca advirtió al presidente Vladimir Putin que Moscú enfrentaría sanciones en los próximos días y que era inminente un aislamiento internacional que dañará a la economía rusa.
"Estamos presionando todo lo que podemos a los rusos para que hagan lo correcto", dijo el asesor de la Casa Blanca Dan Pfeiffer.
Pfeiffer insistió en que Estados Unidos no reconocerá los resultados del referendo y que el Gobierno trabaja con sus socios europeos para aumentar la presión sobre Rusia, en la peor disputa entre ambas potencias desde la Guerra Fría.
Por su parte, el secretario de Estado John Kerry pidió a Moscú que regrese a sus bases las tropas que tiene en Crimea, retire fuerzas de la frontera ucraniana, detenga la provocación en el este de Ucrania y apoye las reformas políticas en Ucrania.
Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) prevén aprobar hoy sanciones contra responsables de la escalada de tensión en esa región autónoma ucraniana. Todos ellos prepararon un texto en el que, según el borrador, se advierte a Moscú de que "aún está a tiempo de dar marcha atrás en los actuales acontecimientos" y se aprobaría una lista con personas a las que se les congelarían sus activos en Europa y se les prohibiría viajar a la UE.
¿Extranjeros o nacionales?
La incorporación de Crimea a Rusia generó preocupaciones y alegrías pero también preguntas: ¿Qué ocurrirá con los ucranios que allí viven? ¿Y con los tártaros? Líderes de esa minoría (12 por ciento de la población de Crimea) insisten en que desean seguir formando parte de Ucrania y les preocupa el destino que les espera en un país al que no desean anexarse. Asimismo, las autoridades de Crimea afirman que si los soldados ucranianos que ocupan sus guarniciones no se rinden después de la elección los considerarán "ilegales".
Juan David Escobar, director del Centro de Pensamiento de Eafit explica que eso es un asunto legal que se resolverá con los días pero que, sin duda, el ganador hoy de la puja entre Occidente y Rusia es Putin. "Ganaron él y sus pretensiones de recuperar sus áreas de influencia. Ahora sigue Moldavia".
Ya en el interior, una vez que el otrora gobierno prorruso de Crimea selle una vaga apariencia de legitimidad a través del referendo, es muy probable que la atención se centre en el este de Ucrania, otra zona de alta población rusa en que el gobierno batalla para ejercer su autoridad. En los últimos días ha habido fuertes confrontaciones entre grupos a favor de Rusia y Ucrania, y se teme que la situación empeore.