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Crisis alimentaria golpea y FAO-Maná se unen Contexto

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04 de abril de 2009

La seguridad alimentaria es un tema que los gobiernos poco le han prestado atención. En momentos de crisis como la actual esta es cada vez más difícil y el hambre en los sectores más pobres de las poblaciones se incrementa.

En solo tres años en América Latina se perdieron los esfuerzos realizados en más de 25 años en pro de superar el problema de la desnutrición. Del 2005 al 2008 se aumentó en 10 millones o más la desnutrición.

Hablamos con el director de la FAO para América Latina, José Graziano Da Silva, ex ministro de Seguridad Alimentaria de Brasil y con el director para Colombia Luis Castello, quienes estuvieron recorriendo los proyectos productivos que en conjunto con Maná hay en distintos municipios antioqueños.

Aunque no desconocen la problemática existente en los municipios antioqueños destacan la labor que realiza la Gobernación de Antioquia con Maná, como el programa más importante en América Latina que hace un departamento.

¿Si América Latina es productora de alimentos por qué el hambre afecta a los más pobres?
"El problema de la seguridad alimentaria no es de producción en el continente sino de acceso a ella. La inequidad y la desigualdad impiden que los más pobres accedan a los alimentos. El campesino tiene poca tierra, no cuenta con sistemas de riego (escasez de agua) o no tiene posibilidad de invertir para su subsistencia. A ello se suma el incremento de los precios de los alimentos a partir del 2005".

¿Qué es lo que considera la FAO que es necesario para superar los problemas de hambre y desnutrición en un país?
"Se requiere de apoyo gubernamental al sector agropecuario y al tema de la seguridad alimentaria porque son los más pobres los más afectados. Cuando los precios suben ellos no pueden comprar. Por eso los gobiernos tienen que darles cobertura con programas como Familias en Acción, como tiene Colombia, que es uno de los pocos países que lo tiene".

¿Cómo está Colombia en el contexto Latinoamericano y qué está haciendo la FAO en el país?
"Colombia es un caso típico. Es un país con una gran potencialidad agrícola, exporta productos agropecuarios y tiene tecnología. Tiene reservas para algunos rubros como para el azúcar (para el biodiesel) no para la panela que es vital para la población más pobre. No es lo mismo la tecnología que se utiliza para la producción de combustible que para alimentos".

Antioquia tiene un programa de seguridad alimentaria, ¿cómo ven ustedes los impactos de Maná?
"Es el mejor programa que FAO conoce de una Gobernación en América Latina. No solo por los recursos involucrados sino por las perspectivas de tenerlo en todos los municipios. Lo que estamos haciendo es sensibilizando a la gente para que produzca parte de su alimentación. Las familias pobres no tienen recursos para acceder a ella en momentos de crisis".

¿Cómo es la articulación de FAO y Maná?
"Estamos articulando los programas de Maná para guarderías, porque son los niños los que más sufren. Hay investigaciones que demuestran la perversidad de la alimentación en la familia. En momentos de crisis lo primero que se corta es la leche de los niños y pasan a tomar agua de panela, lo que compromete el motor intelectual de desarrollo de un niño y después de 10 o 15 años tendremos personas discapacitadas que tendrán familias con muy poco ingresos. Es un círculo de pobreza".

¿Antioquia y Colombia tienen una particularidad y es el tema de los desplazados, hay consideraciones diferentes frente a este tema?
"Colombia tiene un problema adicional a la emergencia que vive. Y a ese se suman los desplazados. Pero cuando se da la posibilidad de volver a sembrar se produce el bienestar que va más allá de lo que se come".

¿Es decir que la seguridad alimentaria no es solo un asunto físico sino que tiene otras implicaciones?
"El hecho de proveer la alimentación a la familia recupera la armonía. El padre o la madre que no pueden proveer los alimentos sufren mucho".

¿Cuáles son los retos en seguridad alimentaria?
"Lo más importante en este asunto es garantizar la continuidad. Por eso en Antioquia estamos haciendo un programa a 3 años, donde se pueda hacer seguimiento a los procesos y eso requiere políticas de Estado permanentes".

En Antioquia ha sido posible mantener el programa de Maná
"Lo que queremos es con esta unión regalarle la institucionalidad, que permita decir que Antioquia tiene un programa de seguridad alimentaria a nivel regional".

¿Qué es lo diferente del programa de Maná con respecto a otros?
"Encontré que hay un tejido social y la gente está organizada. Los alcaldes tomaron este tema como un problema suyo y comparten costos. Sin la municipalidad eso no anda y además está el compromiso político del Gobernador".

¿Hasta cuándo va a estar FAO en Antioquia?
"Nosotros no podemos trabajar solos. Afortunadamente, hace unos 5 años la situación en Colombia cambió y se pensó en seguridad alimentaria. Colombia hace parte del comité América Latina sin hambre".

¿Los programas de Antioquia se van a transferir a otras regiones?
"Se abrió la posibilidad de exportar tomate al exterior y queremos volver todo el conocimiento adquirido en Antioquia a otros departamentos como Boyacá".