Histórico

¿Cuál seguridad de Medellín?

27 de octubre de 2011

Hay quienes han querido, durante los dos últimos años, sustentar que la mala imagen en torno a la seguridad de Medellín es un asunto de titulares de prensa amarillista. Esos personajes llaman "histéricos" a los que se aterran con los sucesos que componen la violencia urbana actual, y a aquellos que se atreven a describirlos, denunciarlos e incluso analizarlos. La descalificación es facilista y automática: son "escandalosos, exagerados".

Pero, se me ocurre, la ecuación debe ser inversa: ¿acaso dispondría esa prensa sensacionalista de material informativo sobre crímenes de todo tipo si la realidad misma no lo proveyera? ¿O será invención lo que leemos, vemos y sufrimos? ¿Tal vez es resultado de los desvaríos de los periodistas judiciales?

En el debate de los candidatos actuales a la Alcaldía de Medellín saltan los interrogantes sobre la gravedad de los indicadores de asesinatos, fronteras invisibles, desplazamientos intraurbanos y crímenes atroces. Incluso la ratería de la que están infestadas las calles de la ciudad.

Pero hay quienes nos quieren convencer de que son apenas "llaguitas urbanas" que se limpian con copitos de algodón. Y vuelven y nos piden revisar a los críticos si es que de pronto estamos consumiendo hongos o algún otro alucinógeno que nos lleven a ver lo que no existe.

Repasa uno los titulares de esta semana y se desconcierta: "Prisioneros en su barrio". En el sector Las Flores la gente teme caminar tres cuadras para llegar a la estación del Metrocable. La razón: las bandas asesinaron a un menor de 17 años por cruzar sin permiso. Atacan a quienes llegan de visita. Tales "territorios" operan en gran parte del occidente de Medellín: Belén, comuna 13, Picacho, Guayabal.

Más noticias, de esas escandalosas, pero ciertas e irrebatibles, porque los muertos están: "Doble y atroz crimen". Dos amigas de 14 y 15 años raptadas y asesinadas en el barrio Alfonso López, también al occidente. Los cuerpos aparecieron abandonados en un taxi. Al otro lado de la ciudad, en el oriente, los tiros zumban: "La balacera duró más de una hora", en La Sierra y Caicedo. Al tiempo, se mata en los estratos y los barrios altos: "Abalearon a un comerciante en un local de El Poblado". Sicarios le dispararon en un establecimiento de la Vía Las Palmas.

El alcalde de Medellín, Alonso Salazar, le responde a este diario (9/10/11) que "hubo mala suerte" y "algún error" al seleccionar sus secretarios de Gobierno. "No creo que vaya a ser un tema fácil al futuro tampoco y no es que esté condenando a la mala suerte al próximo Alcalde, pero no será fácil. (...) La gente no puede olvidar que nuestro gran drama es el narcotráfico y por desgracia no le veo una pronta solución". Y agrega que parte de la inestabilidad reciente, en la comuna 8 por ejemplo, se inspira en la relación grupos delincuenciales-partidos políticos.

El Alcalde y sus áulicos, tan procaces y fantásticos.