Danilson combate la presión
Del grandote Danilson Córdoba, el papá de Felipe de nueve meses de nacido, la gente destaca su sencillez, la paciencia para esperar, la humildad y el compromiso colectivo.
Para muestra, el recorrido a gran velocidad que hizo el miércoles, a los 67 minutos del partido frente al América, cuando se anunció su salida para que ingresara Iván Corredor. El equipo perdía y él sabía que el tiempo valía oro.
Ese sentido de pertenencia y compromiso con la institución, y su seriedad en el trabajo, le permitieron asegurar un cupo entre los 11 titulares para el duelo final.
Ayer, después de la práctica matinal, este mediocampista destacó la fe del equipo para recuperarse de un comienzo tormentoso y llegar hasta la fase definitiva. "Ahora tenemos un problema que es el marcador adverso, pero el equipo está tranquilo y consciente de que puede remontarlo", dice.
La serenidad, esa que casi siempre lo acompaña, es para este hombre de tranco largo, el camino para buscar un buen resultado en Cali que le permita al Medellín, mínimo, empatar la serie que obligue a los lanzamientos desde el punto penalti. El gol diferencia es el primer ítem de desempate.
Y agrega que "el América de Diego Umaña siempre juega con el desespero del rival y echa mano de su principal recurso que es el contragolpe. Así que si lo vamos a atacar será con orden".
Y en concordancia con sus compañeros, Danilson cree que la tarea en Cali, en relación con lo hecho en el juego de ida, será convertir las oportunidades de gol que se presenten.
Las estadísticas no le interesan ni desvelan, pues advierte que vive el día a día. Por eso cuenta las horas para que llegue la revancha y poder celebrar en Navidad.