"De mis conciertos se sale bailando"
La música clásica está más viva que nunca y todos estamos llamados a entenderla y a gozarla, asegura el uruguayo José Serebrier, uno de los más grandes músicos contemporáneos e invitado del Congreso Iberoamericano de la Cultura que se realizará en Medellín.
Serebrier ofrecerá un imperdible concierto sinfónico el 2 de julio en el Teatro Metropolino. Dirigirá tres orquestas al mismo tiempo: la Filarmónica de Medellín, la Sinfónica Nacional y la Orquesta Juvenil de Medellín.
Usted va a dirigir simultáneamente a tres orquestas colombianas en un concierto sin precedentes. ¿Es difícil hacer eso?
"Yo he hecho en dos o tres oportunidades conciertos con dos orquestas, con la Filarmónica de Israel y la de Nueva York tocamos juntos, con dos orquestas londinenses también, pero tres orquestas juntas es un poco más original y es lo que me encanta en este caso. Te digo que la Orquesta Juvenil de Medellín es muy buena y estoy encantadísimo de trabajar con ellos".
A propósito de la Orquesta Juvenil, ¿usted cree que la música clásica tiene futuro? ¿Depende esto de los jóvenes?
"Yo le veo un futuro muy largo, depende de los jóvenes y de que se siga escribiendo música clásica. No podemos depender siempre de las nueve sinfonías de Beethoven, las cuatro de Brahms, las de Mozart, Schubert y muchos otros. No es suficiente para mantener la música clásica con vida. Necesita crearse nueva y en los últimos 20 años hay un auge internacional enorme, una especie de renacimiento".
¿Cómo hacer que la música clásica le llegue a más gente o será que ese no es su propósito?
"Al contrario. La música clásica debe llegar a mucha más gente porque además humaniza. A mí me gusta todo tipo de música, también la popular buena porque hay dos tipos de música, ¿sabe usted? ¡la buena y la mala! En la música popular hay grandes obras pero también hay un gran deseo por la música clásica en todo el mundo".
¿Cómo arrancarle a la música clásica esa etiqueta de aburrida que tiene entre gran parte de la población?
"Eso depende de los intérpretes. En mis conciertos no solamente nadie se aburre sino que la gente sale casi bailando. Yo creo una tensión... depende del ejecutante ¿sabe usted? Sea lo que sea lo que toque, si lo toca con energía, ritmo, entusiasmo y pasión, nadie se aburre".
Usted estudió en La Escuela Municipal de Música en Uruguay. En Medellín está la Red de Escuelas y Bandas. ¿Qué tan importantes son éstas en la formación de músicos?
"Eso es esencial y extraordinario. Mis años en la Escuela Municipal de Música de Montevideo y después en el Conservatorio Nacional de Música de Montevideo fueron la base de mi música. Todos esos miles de niños y jóvenes que estudian en Medellín me parece extraordinario, espero que vengan a mis conciertos".