¿DE REGRESO AL CAMPO?
La agricultura en Colombia durante toda su historia ha sido un puntal definitivo dentro de la economía nacional, más importante hasta la década de los años sesenta del siglo pasado (1960), considerando que de esos años hacia acá se presentaron episodios que hicieron poco atractivo el campo colombiano: reformas agrarias a medias, caso reforma agraria del 63, terminación del Idema y de la Caja Agraria; violencia y así, un campo y sector rural golpeado y desmotivado.
Una cosa era Caja Agraria y almacenes de provisión agrícola, donde se regulaban los precios de insumos agropecuarios y otra bien distinta el Banco Agrario. Con todo lo anterior, con la apertura del año 1991, con una revaluación por más de 10 años y continúa, además de los TLC con varios países, nos golpean por tener dólar barato. Para hacerle frente a lo anterior, nos tendremos que modernizar, manejar tecnología, ser eficientes y productivos. Tenemos a favor el trópico donde tenemos diferentes topografías, climas, aguas, etc., pero ante todo, hay que tener estabilidad y fomento agropecuario.
En el campo colombiano están todas las posibilidades, eso sí, con un Gobierno que estime lo importante que es producir alimentos, que reestructure el Banco Agrario, como un banco estatal de fomento agropecuario, que haga una verdadera reforma agraria integral (vivienda, salud, educación, recreación, provisión, acopio ) y una infraestructura de vías, riego y servicios. Todo lo anterior acompañado de líneas de crédito con intereses blandos, para poder hacer el fomento agropecuario e incentivar lo rural.
Tierra hay en las diferentes regiones del país, para entregar al que verdaderamente quiera cultivar y vivir en el campo, hay que insistir en que -tierra sola es un engaño- para el que la reciba, la tierra debe ser con todo lo dicho anteriormente y no ahuyentando al empresario que genera empleo, produce y crea mejorestar a muchas familias de una manera formal.
Es imposible llegar a lo deseado y ser la despensa alimenticia, donde hay cambios de políticas agrarias permanentes. Solo pensar en los cambios inesperados en el Ministerio de Agricultura e instituciones que dependan de él, además de la incapacidad demostrada por algunos personajes, donde se requiere de personas visionarias, con gran capacidad, conocimiento, agilidad y oportunidad. En el agro hay procedimientos que no dan espera y la politiquería perjudica y destruye el potencial.
No sería serio que el Gobierno engolosine a la gente con tierra por salir del paso. ¡Ojo…, tierra sola es un engaño y de ser así, se volvería a las frustraciones de antes; a este punto hay que ponerle seriedad y responsabilidad, que no sean promesas preelectorales, el pueblo no lo toleraría.