DESCONFIANZA SE ESCRIBE CON “S DE SALUD”
Por primera vez, un Ministro de Salud señala que “hay una crisis de confianza, de orden y de legitimidad en el Sistema”.
Dado que algunos de sus antecesores se dedicaron a enfrentar a los agentes entre sí, y a señalarlos como culpables de los problemas de la salud, no a su incapacidad para coordinarlos, el pronunciamiento del ministro Gaviria es trascendental.
La pauta general entre los agentes del Sistema de Salud colombiano es de desconfianza, alimentada por una cartera monumental.
¿Qué sector sobrevive con carteras de 250 días como sucede aquí, o con la inveterada práctica de deudores públicos y privados, que desconocen sus obligaciones vencidas, exigiendo descuentos del 30 % y nuevos plazos?
En un sector donde ningún contrato o compromiso vale y donde no se respetan los acuerdos comerciales, la depredación se volvió norma. Este comportamiento se estableció hace años y no ha habido quién promueva su solución.
La desconfianza no obedece sólo al desarreglo comercial, también la alimentan desacuerdos ideológicos sobre cuál debiera ser el modelo de salud, ¿público?, ¿de aseguramiento?, ¿de oferta de servicios?
Después de 18 años ese pulso pareciera perpetuo, siendo común que algunos representantes gremiales sólo vean viable al Sistema acabando con su contraparte.
Diferentes agentes políticos o sociales cuya profesión es ‘no estar de acuerdo’ parecieran impulsar debates con el ánimo de mantener un ambiente crispado; y asoma también una pugna entre algunos entes de vigilancia y control, que aunque poco ayuda, parece estar de moda.
Infortunadamente, quienes buscan genuinamente un mejor modelo de salud terminan también atrapados en esta maraña de dimes y diretes, así que los problemas de la salud y sus actores permanecen en la ‘crónica roja’ ante la duda de amplios sectores de la vida nacional.
Finalmente, no haber actualizado el POS durante 17 años y no haber aclarado los puntos de conflicto en la prestación de servicios promovió, sin duda, buena parte del desorden y la actitud generalizada de ‘sálvese quien pueda’.
Es hora de hacer un Pacto Social por la Salud, pues mantener esta crisis de desconfianza, lo que sí logra con eficiencia es afectar a los pacientes, a quienes necesitan de verdad los servicios.
Y para comenzar la construcción de este Pacto se requiere que tanto el Gobierno como los diferentes agentes del Sistema se reúnan, acuerden reglas claras de debate, de comportamiento comercial, de respeto para la solución de sus controversias, y para que las cosas funcionen eficientemente en un marco de colaboración y competencia leal.
Independientemente de si el modelo de salud se mantiene o se cambia, mi impresión es que si no se trabaja en construir confianza, en arreglar este desorden y en ganar legitimidad, la crisis se mantendrá.
* Presidente Ejecutivo AFIDRO.