Histórico

Desorden de valores

¿En qué momento empezamos a emplear el argumento de la libertad para defender lo dañino? ¿Por qué se ha vuelto relativo el valor de la vida humana? ¿Por qué la justicia se quita la venda y toma decisiones de carácter político? Las respuestas son que estamos en un desorden de los valores y hay que reaccionar.

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06 de junio de 2011

¿Por qué en ocasiones nos escandalizamos por trivialidades y somos indiferentes frente a lo importante? No sabría decir con certeza si el desorden de los valores es un asunto global o colombiano, no sabría señalar con exactitud la causa por la cual hay ciertas cosas que nos impactan hondamente, mientras que otras a duras penas rozan nuestra sensibilidad.

¿Es culpa de los medios de comunicación?, ¿es una nueva cultura? No sé. Lo que sí veo con claridad es que hay un desorden actual en la escala de valores sociales. Tres noticias y hechos actuales lo demuestran:

Empiezo hablando de un tema que me impacta profundamente por su aparente sencillez; el cigarrillo.

De un momento a otro fumar se convirtió en una actitud políticamente incorrecta, cada vez más vemos cómo se generan leyes que prohíben el consumo del cigarrillo en lugares cerrados, parques públicos y ahora hasta en unidades residenciales como señalan medios de comunicación norteamericanos: Tobbaco smoking should be banned in apartments (CBS News, diciembre 13, 2010).

Por otro lado, iniciativas y campañas para despenalizar el consumo de la marihuana avanzan a paso agigantado. El referendo llevado a cabo en California en noviembre de 2010 y la campaña por despenalizar esta sustancia en cabeza de los expresidentes César Gaviria, Ernesto Zedillo y Fernando Enrique Cardoso, son prueba de esto. Aclaro, no soy fumador.

Segundo ejemplo: El jugador del Deportivo Pereira, Luis Moreno, patea en el Estadio Metropolitano de Barranquilla a una lechuza que muere días después a causa del impacto. Gran revuelo e indignación nacional causó esta noticia. Los medios de comunicación se volcaron a hacer un seguimiento minucioso de cada detalle alrededor de este fatídico hecho que marcó los titulares durante varias semanas. Por otro lado, noticias como la del asesinato de dos candidatos a la Alcaldía de Campamento, Antioquia, el asesinato de seis personas en Villavicencio, entre los cuales se encontraba el jefe de prensa de Ecopetrol y, en general, el tema de la seguridad, pasan a un segundo plano.

Tercer y último ejemplo: Las cortes y tribunales colombianos desestiman pruebas contundentes contra las Farc mientras se condenan militares y al Estado por casos como el del Palacio de Justicia o el ataque terrorista a la base militar de Las Delicias.

Pagan los soldados mientras celebran los criminales, los verdaderos culpables y causantes de las mencionadas tragedias.

Podría enumerar muchos ejemplos más de contrasentidos sociales, titulares y noticias que indignan y hacen preguntar ¿en qué momento empezamos a emplear el argumento de la libertad para defender lo dañino?, ¿por qué se ha vuelto relativo el valor de la vida humana?, ¿por qué la justicia se quita la venda y toma decisiones de carácter político? Todos los anteriores son algunos temas y ejemplos diferentes que retratan la realidad de una sociedad y demuestran un desorden en los valores.

Post Scriptum: Necesitamos que el gobierno de Chávez capture y entregue a los jefes de las Farc, y no a mandos medios de poco peso, como el cantautor alias Julián Conrado.