Diálogos con la guerrilla ya llevan 30 años
Analistas dicen que el Gobierno tiene la facultad para negociar con las Farc.
Pese a las críticas a un presunto acercamiento entre el Gobierno y las Farc en Cuba, hechas por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, protagonistas de anteriores procesos consultados por El Colombiano dicen que el presidente tiene la responsabilidad de buscar caminos hacia la paz. “La Paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento”, dice el artículo 22 de la Constitución.
Desde el gobierno de Belisario Betancur, que empezó en 1982, los acercamientos de paz se han resquebrajado cada tanto, han sido reiterativos, unos con mayor aliento, otros no.
Betancur, por ejemplo, tuvo acuerdos con las Farc, el Epl y el M-19. Con los primeros se firmaron Los acuerdos de la Uribe, conocidos como “Acuerdos de cese al fuego y tregua” que tuvieron lugar en 1984. Las partes se comprometieron a un cese del fuego y a buscar una salida política al conflicto, lo que terminó con la creación del partido Unión Patriótica (UP). En 1984 se logró el acuerdo de Corinto con el M-19, sin embargo, debido a atentados a diferentes voceros de esa guerrilla, llegó a su fin en 1985, lo que terminó en la toma al Palacio de Justicia.
Después vinieron negociaciones con el gobierno de Virgilio Barco, quien afrontó los asesinatos de miembros de la UP y quien logró la desmovilización del M-19 y el Epl. César Gaviria realizó en 1992 diálogos en Tlaxcala, México, con las Farc, el Eln y el Epl, negociaciones que no tuvieron éxito, aunque se logró en 1993 las desmovilización de la Corriente de Renovación Socialista del Eln, del Prt y del Quintín Lame. Igualmente, en 1994 Ernesto Samper buscó una salida política con las mismas guerrillas.
Luego vino la ya conocida zona desmilitarizada en El Caguán, que fue aprobada en el gobierno de Andrés Pastrana, donde empezaron los diálogos más esperanzadores con las Farc, que no resultaron en nada en 2002 debido a los reiterados ataques y tomas a cabeceras municipales por parte de la guerrilla.
Los últimos acercamientos se dieron en los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez, estos con la guerrilla del Eln. Iniciaron en 2002 y tuvieron como epicentro a Cuba, México y Venezuela, pero nunca se concretaron. Sin embargo, el expresidente Uribe logró un proceso de justicia transicional (Justicia y Paz) con las Auc.
Los anteriores diálogos, encuentros y desmovilizaciones han sucedido a la par que continúa la confrontación armada, que ya ajusta medio siglo. Todo este contexto es el aval que algunos analistas y protagonistas de procesos de paz, le dan ahora al presidente Juan Manuel Santos, en caso de que sea cierto que adelanta diálogos secretos con las Farc.
Reacciones
Juan Gabriel Uribe, quien fue negociador del gobierno Pastrana para los diálogos en El Caguán, recordó que hasta el momento “nadie ha confirmado nada”, lo que sigue siendo un rumor, para puntulizar que no cree “que hayan diálogos ni procesos de ninguna índole y no veo fácil un acercamiento”.
Sin embargo aseguró que “cualquier gobierno puede adelantar contactos para que el país tenga paz algún día, es un deber”. También el exalto comisionado para la Paz durante el gobierno de Andrés Pastrana, Víctor G. Ricardo Piñeros, consideró que “todos los presidentes tienen la responsabilidad de encontrar caminos de reconciliación nacional que nos traigan la paz, porque son los responsables del manejo público de la seguridad, son los únicos”.
El excomisionado sumó a sus declaraciones que a diferencia de lo sucedido en gobiernos como el de Belisario Betancur y el de Pastrana, los acercamientos con los grupos al margen de la ley no quieren “decir que haya un cese en las acciones de las Fuerzas Armadas, es más, hay que aumentar esa precisión y esa presión”.
Debido al hermetismo en que se estarían dando los supuestos diálogos que el expresidente Álvaro Uribe Vélez desde hace varias semanas viene criticando, Víctor G. Ricardo señaló que el silencio es bueno, en cierta medida “aunque ahora es mejor que se aclare tal situación para que se aplaquen los comentarios”. Al mismo tiempo afirmó que “la paz no se maneja en los medios de comunicación. En los medios se hace la guerra, no la paz”.
“El Gobierno tiene la responsabilidad del mismo (proceso) y el país debe entender que esos diálogos deben ser bajo discreción para que la paz sea sostenible y duradera”, finalizó el excomisionado de Paz.
Respaldo al Gobierno
El Polo Democrático Alternativo (PDA) le hizo un llamado a Juan Manuel Santos para que “concrete y haga efectiva su promesa de buscar los pasos conducentes para lograr la reconciliación en el país”. Mientras apoyaron esta búsqueda, de ser cierto el desarrollo de encuentros secretos en Cuba, la colectividad dijo que “cualquier paso que dé el Gobierno Santos en la dirección de concretar diálogos de paz, ya sea mediante contactos reservados en Cuba u otro medio idóneo, recibirá no solo el respaldo decidido del PDA sino el apoyo del pueblo colombiano”.
Diferentes senadores liberales le salieron al paso a las declaraciones del expresidente para afirmar que se trata de una cortina de humo para aplacar el tema de los problemas judiciales del general (r) Mauricio Santoyo. “No entiendo cómo el señor expresidente quiere desviar la atención de los medios abriendo un debate sobre supuestos diálogos con terroristas”, dijo el corporado Luis Fernando Velasco.
Y así, mientras diferentes personalidades comentan sobre los supuestos diálogos, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, desmintió todo: “No he autorizado a nadie, ni voy a autorizar a nadie a que esté en semejante situación. De ninguna manera hay generales activos en ninguna situación como las que se describen en los medios de comunicación”.