Histórico

Diez muertos dejó accidente en Nariño

29 de junio de 2011

Diez personas -nueve menores y un adulto-, perdieron la vida en un accidente de tránsito ocurrido en zona rural del municipio de La Cruz, departamento de Nariño.

El vehículo, que transportaba a 22 estudiantes de la Normal de Mayo de este municipio, se desplazaba desde la vereda de Escandoy, a diez kilómetros de la cabecera municipal, hacia la sede de la institución.

Según las primeras versiones de las autoridades, el accidente ocurrió cuando, por la rotura del eje delantero, el conductor del automotor perdió el control y se fue a un precipicio de 200 metros.

Entre los fallecidos se encuentran Julieth Albán, Juliana Albán, Cristina Martínez, Ángela Erazo, James Díaz y Juan Carlos Pancho, de acuerdo con el reporte inicial de las autoridades y de la Defensa Civil, entidad encargada de realizar el rescate posterior al accidente. Los otros cadáveres están en proceso de identificación.

Las autoridades también atribuyen a las condiciones del terreno las posibles causas del accidente: "Aun no se ha podido establecer con precisión cuáles fueron las verdaderas causas, pero lo que se sabe es que las carreteras se encuentran en muy mal estado", dijo el coronel Mario Orozco, comandante de la defensa civil en Nariño.

"Tuvimos que utilizar los 20 miembros de la Junta de la Defensa Civil en La Cruz, para poder adelantar el rescate de los menores, durante las operaciones también se sumaron habitantes de la zona y la Policía que colaboró con la evacuación de los heridos", agregó Orozco.

Los habitantes de La Cruz, lamentaron el hecho y pidieron a las autoridades que se establezcan responsabilidades correspondientes.

"Nos parece que en este hecho también tiene que responder el Estado porque no se puede entender cómo, a pesar de todos los llamados que se han hecho desde la comunidad, las vías no presentan una mejoría, aunque el invierno cesó hace varios meses, acá lo que se tienen son verdaderas trochas", señaló Javier Bolaños, un habitante de la Cruz.

Los menores fallecidos en la tragedia cursaban sus estudios entre los grados quinto y séptimo.