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Dios no es una opción

24 de noviembre de 2011

Los ojos no optan por ver, ven. Los oídos no optan por oír, oyen. El sol no opta por iluminar, ilumina. La criatura no opta por el Creador, vive en él.

Optar es elegir. Elegir es tomar uno entre varios. Opto por lo que no tengo. La opción nace de un deseo, de una necesidad, fuerza que impulsa el comportamiento.

El amanecer no es opción mía. Madrugo a embriagarme de él, del amanecer, que no depende de mí. Es opción mía disfrutarlo. Eso digo de Dios, que es mi verdadera intimidad.

A Dios no lo puedo elegir. Vivo en él, y de él. Entre Dios y yo no hay distancia. Me cuesta darme cuenta, pues la cercanía y la lejanía me acompañan en todo. Dios no está lejos ni cerca, está en mí y yo en Él.

Inespacial e intemporal, Dios es océano sin límites, y las criaturas gotas, cuya vocación es volverse océano por caer en él.

"Sumérgete en mí para que yo me sumerja en ti hasta que vaya a contemplar en tu luz el abismo de tus grandezas", escribió sor Isabel de la Trinidad.

Opto por cultivar mi relación de inmediatez con Dios, realidad que no se parece a ninguna otra, pues Él es mi yo, mi más íntimo yo.

"Y vivo, mas ya no yo, es Cristo quien vive en mí", dijo un iluminado, Pablo (Gál. 2, 20).

De Dios puedo decir lo que dijo del tiempo Juan Ramón Jiménez. "Si vas de prisa, / el tiempo irá delante de ti / como mariposilla inquieta. / Si vas despacio, / el tiempo irá detrás de ti, / como un buey manso".

Dios va conmigo al ritmo que le pongo. Es opción mía el modo de caminar con Él, de dejarme llevar de Él.

La relación de Dios con el hombre es infalible, no falta, no puede faltar. Maravillosa relación de amor, que necesito descubrir.

Él no está lejos ni cerca de mí, está en mí. De parte mía también es infalible, con un modo variable que tengo la opción de cuidar. Eso es orar.

Hago míos los versos de S. Juan de la Cruz para cantar lo que siento. "Gocémonos, Amado, / y vámonos a ver en tu hermosura, / al monte y al collado / do mana el agua pura, / entremos más adentro en la espesura".

Música callada de pura fascinación.

* Monticelo, Centro de Mística