Discos duros, destrúyalos antes de regalarlos
Sabía usted que hay cementerios de discos duros?, pero contrario a lo que podría pensarse, no son lugares de tranquilidad y paz.
En algunos de estos, se utilizan precisas herramientas de recuperación de datos que llegan hasta la información incluso borrada.
Los que podrían equipararse como los "cadáveres informáticos", es decir, los discos duros, fueron recolectados porque, en muchos casos, se cayeron con el computador y se asumió que ambos, equipo y disco, habían quedado inservibles.
Sin embargo, un disco duro tiene entre dos y cuatro platos giratorios (sobre los que aterrizan las cabezas, tal como si fuera un tocadiscos), y aunque uno se dañe, los otros pueden quedar bien.
Estos restos pueden servir para reconstruir partes y recuperar datos tan sensibles como una clave para acceder a una transacción bancaria o un informe de nómina.
Entonces, ¿qué hacer cuando se decide dar de baja una pieza de hardware tan esencial como ésta?
Tal como asegura Javier Darío Tejada, experto en recuperación de datos, la primera medida podría ser hacer un formateo completo de disco duro y aplicar herramientas de borrado de datos. Sin embargo, la mejor solución sería destruirlo físicamente.
En esto coincide también el ingeniero Jovan González, gerente de Preventa en la firma de seguridad informática Etek, quien asegura que el formateo borra la tabla de asignación de archivos, una especie de índice que arma el disco, pero quedan los datos.
González relata que los investigadores forenses (quienes manipulan pruebas digitales), utilizan herramientas sofisticadas para "hacer copias bit a bit" de los discos duros confiscados en operaciones contra el delito informático.
Son tan poderosas que pueden llegar hasta dos o tres capas de información sobreescrita en el disco.
De acuerdo con este especialista hay dos maneras completamente seguras para dejar el disco duro intacto, no solo físicamente sino digitalmente, es decir sin un rastro de información.
Una de ellas es una suerte de maniobra llamada Degaussing, que funciona a través de un campo magnético y que deja el disco de fábrica.
Otra, que comparte González, es remplazar la información con ceros, con lo cual lo que se recupere no tiene sentido.
Solución casera
Estas dos técnicas, por supuesto, están reservadas para expertos, y quizás al alcance de quienes puedan pagarlo a profesionales, como compañías con servidores que guardan información sensible de clientes.
¿Qué puede hacer un consumidor de hogar? Quemar la pieza de hardware e, incluso, utilizar el martillo solucionaría el problema, pero presentaría dificultades logísticas y podría ser inseguro.
Felipe Gómez, director de Ventas de Etek recomienda una medida preventiva, que podría blindar no solo con situaciones "postmortem", del computador, por supuesto, sino también con eventualidades, como un robo.
Se trata de encriptar la información, lo que brinda una llave de seguridad al dueño del computador.
Para ello existen herramientas pagas, muy completas, que incluso permiten la autenticación previa al inicio del sistema operativo.
Para quienes no tienen acceso a ellas, pero quieran proteger sus datos sensibles, los especialistas recomiendan investigar las opciones de encriptación del sistema operativo y del hardware.
Un asunto que los fabricantes han venido incorporando, por ejemplo, en la nueva generación de portátiles, que cuentan con huella biométrica y chips de encriptación.
Aunque son opciones básicas, permiten comenzar a protegerse contra un delito que cada vez toma más auge: el robo de información.
Por ello, antes de abandonar un computador a su suerte, venderlo por un sitio de subastas, e incluso, dejarlo a su sobrina, lo mejor que puede hacer es revisar muy bien que no deje ni una migaja electrónica.