Doble campeón: vence a las fichas y la timidez
Esteban Valderrama, de Apartadó, es el nuevo campeón de activo de los Juegos Departamentales que se hacen en La Ceja. Su figura es más de un baloncetista con sus 1.86 metros de estatura. Pero ama el ajedrez.
"Me da mucho miedo hablar, me pongo muy nervioso", dice Esteban Alberto Valderrama, para justificar su actitud.
Cuando el delegado de Apartadó le dice que brinde una entrevista, la actitud del campeón es de rechazo, quiere irse corriendo. Solo que no tiene espacio ni tiempo, porque casi que la grabadora ya la tiene junto a la boca.
El rostro del ganador de la modalidad activa del ajedrez de los Juegos Departamentales de La Ceja muestra ingenuidad. Pero a medida que se va soltando, se encuentra una persona amable que habla maravillas.
"Con solo ver una grabadora o una cámara me da tembladera. No es porque sea orgulloso, solo que corro cuando me van a entrevistar", vuelve y repite, sin tener cerca la grabadora que le causa pavor.
Su estatura es la de un jugador de baloncesto, 1.86 metros. Ahí comenzó, solo que después le picó más mover piezas en un tablero y hoy le da un gran nombre a su municipio, Apartadó.
"Comencé en básquet, pero un día me fui con un amigo al club de ajedrez de Apartadó, jugué, gané y me quedó gustando", agrega quien ha estado en los Juegos de Santa Rosa, Urabá y ahora en La Ceja.
A sus 18 años acaba de terminar el bachillerato, y su ilusión es poder estudiar Sistemas y en eso se encuentra. "Estoy haciendo todas las vueltas para seguir estudiando, mi idea es seguir combinando el estudio con el deporte".
En su corta carrera de solo cuatro años, ya tiene dos títulos departamentales y lo que viene ahora es tratar de aumentar el número de viajes a Medellín. "Por varios motivos, uno de ellos económico, es complicado 'bajar' a Medellín, que sería lo ideal. Casi es solo una vez al año, en Feria de Las Flores, un torneo que venimos jugando desde hace dos años", dice el campeón sub22, quien no ve ninguna ventaja con la participación de Medellín. "Antes nos sirve para foguearnos más".
Y mientras más dura la entrevista, más confianza se coge para hablar. "Así, si me gusta, cuando no veo grabadoras o cámaras", señala, mientras ve cada palabra que se escribe en una libreta.
Antes de irse estira su larga mano y lanza un "Dios le pague". Y Cuando se va a parar viene otra dama de Indeportes a una entrevista. Otra partida para que juegue Esteban contra la timidez.