Dolió la tala del caucho gigante
AUNQUE SU CORTE era necesario para las obras del metroplús y algunos vecinos lo aprueban, en el barrio van a extrañar el verde de este cincuentenario, que era punto de referencia en El Dorado.
Sergio Restrepo caminó hasta el lugar para averiguar bien qué era lo que ocurría. A su lado corrió un labrador, de nombre Brando, inquieto por el agite que había en el parque al que suele ir a pasear con su dueña, Isabel Patiño.
El movimiento en el barrio El Dorado es por cuenta de la tala de un árbol de caucho de unos 20 metros de altura. Sergio cree que estas situaciones siempre tienen gente a favor y en contra, él se declara más a la expectativa. Isabel sí es de las que piensa que es doloroso ver cómo se acaba con un árbol que lleva más de 50 años en el lugar.
Contratistas de Metroplús S.A. adelantan desde hace una semana labores de retiro de este gigante de la especie Ficus elástica, cerca del parque recreativo del Inder, en la carrera 43A con la calle 39 sur. La empresa viene realizando en Envigado intervenciones forestales en los puntos que así lo requieren por el proceso de construcción del corredor del sistema.
En un comunicado, la entidad explicó que presenta raíces muy gruesas que han crecido en medio de la infraestructura física de la zona, perjudicándola y generando riesgo de caída de ramas sobre el andén y la vía. Además, argumentó que integrantes de la comunidad manifestaron inquietud porque la sombra que generaba se prestaba para el consumo de drogas y los atracos.
Aunque Olga Atehortúa, habitante del barrio, siente pena por el árbol confirmó que en las noches esa zona se torna peligrosa. En cambio, algunos usuarios del parque recreativo afirmaron experimentar "angustia ambiental" al ver cortar las ramas.
John Jairo Ángel, director de Parques y Arborización de la Secretaría de Medio Ambiente de Envigado, dijo que al árbol le hacían seguimiento, poda y mantenimiento, y que no representaba peligro para las personas ni para la infraestructura de los alrededores. Por eso, aclaró que la razón principal de la tala no fue la seguridad sino las obras del sistema.
"Era refugio de aves tanto diurnas como nocturnas. Lastimosamente se tuvo que tumbar para mejorar la movilidad en Envigado".
Desde Metroplús se aclaró que esta y todas las intervenciones ambientales que realizan, cuentan con la aprobación de Corantioquia y que se siguen los procedimientos.