Histórico

Economizar el miedo, dice Carlinhos

30 de marzo de 2009

La altura de Rionegro le afecta un poco la voz y le advierte que quizás está hablando demasiado. Pero es que Carlinhos Brown no ahorra palabras cuando se le pregunta por la música y la labor social que desarrolla en su país, aunque eso sí, pide "economizar el miedo" en momentos en que todos hablan de crisis.

Con su propuesta de samba y reggae, el reconocido artista brasileño fue el encargado de clausurar anoche la Asamblea del BID, en el Teatro Metropolitano, junto con la Red de Escuelas de Música de Medellín.

La estancia en la ciudad de este cantante, percusionista, compositor y productor nacido en un barrio popular de Salvador de Bahía, no paró en ese recinto, porque hoy, a partir de las 8 y 30 de la mañana, estará en el barrio Moravia para dictar un taller de percusión a varios grupos juveniles de hip hop y músicas urbanas.

Para él no es diferente interpretar su música frente a un auditorio de líderes de la economía mundial que frente a niños y jóvenes humildes porque "ante todo soy un comunicador y tal vez tengo más experiencia con los niños porque enseñar es al mismo tiempo aprender".

Explicó que más que instruir a los pequeños sobre cómo tocar un tambor u otro instrumento, lo que busca con el taller es despertar su curiosidad y que aprendan a valorar el ritmo.

"Es muy importante aprender a tocar lo tuyo. La primera percusión que escuchamos es el corazón de nuestras madres", dice.

Camino para el pensamiento
Carlinhos disfruta dictando estos talleres lúdicos y didácticos a los jóvenes de las favelas de su país "porque desde muy joven encontré en la percusión un camino para mi pensamiento. La percusión es una herramienta disciplinadora y los griegos la aprendían antes de ser cantantes o actores. De donde yo vengo la percusión atrae a los espíritus y es la fuerza para la fiesta y el baile".

Su reflexión al término de la Asamblea del BID es a "economizar el miedo sobre la crisis y a hablar sobre la cultura porque ésta es la mantiene lo que somos y lo que tenemos".

"Una fiesta es la concentración de todo lo que es la economía, porque la economía suelta es apenas consumo y nosotros estamos trabajando para juntar un mundo y no para separarlo. La gestión cultural es la que agrega de verdad", agregó.

El artista pide no ser indiferentes y sensibilizarse para que la crisis no ponga la situación cultural en un plano secundario, y lo dice convencido de que cantar es "un gran remedio, una forma de rechazar la tristeza y marchar para adelante".

Es sano cantar para desahogarse de las masacres, el abandono y la esclavitud, y a propósito de esto último le preguntamos por el esclavo negro Henry 'Box' Brown, de quien se inspiró para adoptar su nombre artístico.

"Fue un hombre que luchó bastante para obtener su libertad e ir en busca de su amor. Para escapar, él se metió boca abajo en una caja, con bananas y agua, y viajó 24 horas como un costal".