Efraín, arrepentido: "de rodillas pido por su mejoría"
EL DELANTERO DEL Itagüí que le causó la lesión a Edwards Jiménez habló con EL COLOMBIANO y reiteró su arrepentimiento. Dice que solo estará tranquilo cuando vea a su compañero de nuevo en las canchas, haciendo goles.
Efraín Viáfara confiesa que todos los días, al levantarse y al acostarse, le pide a Dios, de rodillas, por la recuperación de Edwards Jiménez. Dice que solo estará tranquilo hasta ver a su compañero de nuevo en las canchas, compitiendo.
Tras la pelea que ambos protagonizaron durante un entrenamiento y en la que Jiménez recibió una patada en el rostro que obligó a una cirugía para corregir tres fracturas que sufrió, Efraín vive su drama. Reitera que está arrepentido y recibe apoyo de sus padres, Ivette y Efraín, que llegaron de Cali a rodearlo.
¿Qué pasa hoy por su cabeza?
"Pienso mil cosas, uno en la cancha se calienta, eso pasa mucho en los equipos. Pero esta vez, infortunadamente, mi compañero salió mal librado. Me siento muy mal, porque no soy malo. Me pongo en su lugar y pienso que es algo que uno no planea, sino que pasa, momentos que, le pido a Dios, no vuelvan a suceder, pues pudo haber sido peor, estuviera en una cárcel por una rabia. Me siento arrepentido por lo que hice y les ofrezco disculpas a Edwards y a su familia. Fue un instante de rabia de los dos. Sólo me queda pedirle a Dios para que él se recupere lo mejor posible y que pueda volver a jugar".
¿Qué pasó en realidad en ese juego de tenis-fútbol?
"Fue la discusión por un punto en que no estábamos de acuerdo los dos grupos, nadie quiere perder y ahí empezó la pelea".
¿Ha tenido deseos de ir a la clínica a visitarlo?
"Desde que sucedió eso he querido hablar con él, no se ha dado la oportunidad, porque también entiendo que la familia y él pueden estar molestos, y es entendible. Le he mandado razones con los compañeros, con la gente del club, que tengo deseos de hablarle para expresar lo arrepentido que estoy, sabiendo que fue una pelea y que cualquiera podía salir lesionado. Estoy apenado con él, con su familia y con el fútbol".
¿O llamarlo por teléfono?
"Sí, he querido, pero por no empeorar las cosas no lo he hecho. No sé como está su familia, de pronto él esté molesto. Quisiera hablarle en un momento que me pueda recibir, tranquilos. Que vea que no fue algo planeado, él sabe que no fue así. Pase lo que pase después, todos merecen mis disculpas".
¿Se ha sentido señalado?
"Es triste. Él está en la clínica y de pronto la gente lo ve como la peor parte, pero yo también estoy muy mal. Siento que fallé a mis principios, aunque esto le puede suceder a cualquiera en un momento de ira, en una pelea, sin haberlo planeado. Pero somos humanos, tenemos errores y no le deseo a nadie lo que estoy sintiendo. Hay periodistas que han dicho cosas que no son, que me hieren a mí, a mi familia, pero cometí el error y debo afrontarlo. Hubo un medio que me trató hasta de asesino... En la calle no me han insultado, solo me hacen preguntas de los hechos".
¿Es cierto que hay otros antecedentes suyos?
"Ahora se habla mucho y hoy soy yo el culpable. Si yo fuera como han dicho algunos medios, no llevaría 10 años en el fútbol profesional. Arriba hay un Dios que sabe quién soy yo".