Egipto, una sorpresa que agrada con su fútbol
Entretenido, de ida y vuelta, dinámico y con vocación ofensiva. Así fue el compromiso entre Austria y Egipto, ese que ganaron los africanos en el segundo juego realizado este jueves en el Jaime Morón de Cartagena.
El egipcio, Mohamed Salah, mostró una gran condición técnica, se pegó la pelota al guayo, dribló, jugó corto y largo, y cargó con el peso del ataque de un Egipto que gustó con su fútbol.
El minuto 31 de este juego quedará grabado en la mente de la afición cartagenera, pues en ese preciso instante el público pudo celebrar su primer gol en este Mundial.
Mohamed Ghazi sacó un remate fuera del área que pegó en Michael Schimpelsberger, defensa de Austria, y el balón cambió de dirección y se fue a dormir a la red contraria a favor de Egipto.
Tuvieron que pasar 211 minutos para que la gente pudiera celebrar un gol en Cartagena, por lo que la afición lo cantó con entusiasmo, como si hubiera sido marcado por la Selección Colombia o el Real Cartagena.
A los 44, el austríaco Christian Klem disparó fuerte con pierna izquierda desde fuera del área y por poco empareja las acciones. Así terminó la primera parte.
Austria volvió a inquietar a los 58 con Robert Gucher, pero Ahmed Elshenawi, portero de egipcio, controló bien el esférico y no pasó nada.
Egipto respondió a los 60 con una jugada colectiva que terminó en gol de Mohamed Ibrahim, quien con la complicidad del portero Samuel Radlinger, envió el balón adentro.
Dos minutos después llegó el tercero de la noche luego de una tocata de Egipto que fue bien finalizada por Ibrahim, quien también convirtió el cuarto a los 82 para cerrar con broche de oro una gran faena futbolística de esta selección.
Egipto enamoró con su fútbol a la hinchada de Cartagena. Buen toque, juego fácil, cambio de frente y capacidad para definir fueron algunos de los aspectos que mostró este buen equipo.