Histórico

Egipto intenta salvar la tregua entre Israel y Hamas

Ayer, primer viernes de Ramadán, miles de personas llegaron a Jerusalén este para asistir al entierro del joven palestino asesinado.

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04 de julio de 2014

Al grito de "la sangre de los mártires nos redimirá", miles de personas se congregaron ayer en el barrio de Suafat, en Jerusalén Este, para despedir a Mohamad Abu Jeider, el palestino de 16 años víctima el miércoles de una supuesta venganza de radicales judíos.

Bajo un sol abrasador, jóvenes enmascarados, ancianos, mujeres y niños acompañaron el cuerpo del joven, al tiempo que Egipto emprendió una nueva mediación para salvar el alto el fuego que el Gobierno israelí y el movimiento islamista Hamás alcanzaron en 2012.

Pero los radicales de ambos lados no parecen desear que haya un entendimiento.

"Haremos pagar a Israel por esto. La sangre de los mártires no es baldía", proclamó a Efe Mohamed Al Fadi, un joven de este barrio palestino, escenario desde hace dos días de violentos choques entre jóvenes radicales y fuerzas antidisturbios israelíes.

Fuentes médicas palestinas informaron ayer a Efe que cerca de 300 personas han sufrido heridas desde que el pasado miércoles la Policía israelí halló el cuerpo carbonizado en un bosque de Jerusalén.

Según la versión más extendida, horas antes el adolescente había sido obligado a introducirse en un coche que salió a gran velocidad por la calle central de Suafat, a cinco kilómetros del casco antiguo.

La Policía israelí abrió una investigación mientras que el presidente del país, Simon Peres, y el primer ministro, Benjamin Netanyahu, han condenado la acción e instado a los ciudadanos israelíes a la calma.