El Autorregulador brinda confianza
EL RIESGO QUE tiene el mercado de valores es constante. Por eso el país cuenta con un organismo como el Autorregulador, que busca que haya transparencia en un negocio que mantiene su desarrollo.
Confianza, transparencia, eficiencia, tranquilidad... Esas son las bases que se tienen en cuenta a la hora de cerrar un negocio y que garantizan el cumplimiento de la palabra. Esas características son las que tiene el Autorregulador del Mercado de Valores (AMV), que por estos días está cumpliendo cinco años.
Las crisis financieras, con implicaciones sociales y económicas graves en la población, están por todos lados. Basta con mirar lo que viene pasando en los países desarrollados. Por eso, mientras más vigilancia haya, más seguridad tendrán los inversionistas y los participantes del mercado de valores colombiano.
Carlos Alberto Sandoval Reyes, su presidente, sabe la responsabilidad que tiene esta entidad, que nació bajo la sombra de las propias firmas que hacen parte del mercado.
En su concepto, el crecimiento vertiginoso que muestra el mercado ha traído más retos. Hoy son cerca de 800.000 inversionistas los que negocian algún título valor en la Bolsa de Valores de Colombia, lugar en el que se transan en promedio cada mes, cerca de 174 billones de pesos y al que llega no solo capital colombiano. Eso sin tener en cuenta que allí también están las principales compañías del país que actúan como emisores y también como inversionistas.
"El mercado viene en un proceso de transformación y lo que busca el Autorregulador es proteger a los inversionistas a través de la supervisión constante y formación para que tomen decisiones informadas. También queremos que todo se maneje en el marco de la integralidad y la transparencia", dice.
Mauricio Rosillo Rojas, hoy vicepresidente Jurídico de Bancolombia, fue el primer presidente de AMV. En su concepto, el Autorregulador lo que garantiza es la vigilancia de los intermediarios del mercado (asesores, operadores, directivos...), para que los negocios se hagan con transparencia.
"El esquema de autorregulación del mercado de valores es de vanguardia porque no solamente aplica a las comisionistas de bolsa, sino a todos los intermediarios del mercado, que participan en él", asegura.
Dice que el Autorregulador busca el desarrollo de buenas prácticas, la sana competencia, el buen Gobierno Corporativo y la integridad.
Según Rosillo Rojas, en la medida en que haya un autorregulador habrá más confianza, lo que traerá más inversionistas.
Ambos expertos destacan que el AMV es más transparente y preventivo para evitar problemas sistémicos en la industria. "En la medida en que haya supervisión, los mercados son menos propensos a que haya problemas", apunta Rosillo.
El organismo realiza hoy un foro en Bogotá (lo instala el ministro de Hacienda), para celebrar los 5 años.