El baloncesto criollo clama una reingeniería
ESTE DEPORTE ha mejorado en cuanto a los logros de las selecciones nacionales, pero la pasividad de las ligas, la poca gestión dirigencial y la devaluación de la Copa Invitacional lo tienen estancado y en conflicto.
El presente del baloncesto colombiano está cuestionado y su futuro preocupa por la diferencia de conceptos, las posiciones contrarias de sus actores y los hechos negativos que opacan los positivos, que también existen.
Mientras Jairo Romero, presidente de la Federación, saca pecho "porque ganamos un Suramericano, clasificamos a dos premundiales en divisiones menores y pasamos al Preolímpico femenino que organizaremos", algunos jugadores, técnicos y dirigentes invitan a una reingeniería.
Carlos Mario Gómez, exjugador y exdirectivo, considera que en vez de avanzar "retrocedimos 20 años, porque no tenemos una liga nacional fuerte, falta visión departamental, no hay planes claros y perdemos terreno ante Argentina y Brasil al no saber hacia dónde vamos".
Uno de los siete baloncestistas a los que Arrieros de Antioquia todavía le debe salarios y premios de 2010, asegura que "nuestro básquet se estancó, pues llegó gente sin compromiso y con intereses diferentes a sacar adelante la disciplina".
Víctor Hooker, entrenador de San Andrés, cree que "se han hecho cosas, pero falta gestión, competencia y organización para que tanto los hombres como las mujeres tengan procesos similares y las distancias se acorten nacionalmente".
Otro factor que le preocupa a la familia basquetera es que este año la Copa Invitacional tampoco tiene patrocinio y eso generó la desaparición de Piratas de Bogotá para evitar el oso de Leones de Nariño y Valle, que por falta de presupuesto perdieron partidos por w.o.
Jairo Romero reconoce que ha sido imposible vincular un esponsor y recalca que "acá sí se hace gestión y venimos de dos años muy buenos, pero la Federación no puede responder por la economía de los clubes, la pasividad de muchas ligas departamentales y el conformismo de varios técnicos que en vez de cuestionar deben aportar más".