El bolsillo le pone un filtro a la gasolina extra
POR LOS ALTOS precios, en Medellín le hacen el quite a la gasolina extra, con el uso de la corriente y el diesel, y con el cambio a gas. Pesan las cargas tributarias y las continuas alzas. Se evalúan alternativas.
ADavid Ramírez no le aguantó más el bolsillo. Después de cuatro años de tener que tanquear su camioneta gama alta con gasolina extra, comenzó a mezclarle corriente y, cuando era evidente que 'cascabeleaba' (baja en la potencia), no volvió a la fórmula inicial y decidió vender.
Ahora tiene una camioneta menos costosa que recibe gasolina corriente, pero tampoco fue buen negocio: "pensé que con el cambio se iba a sentir la diferencia, pero no es mucha. Antes llenaba el tanque con 190 mil pesos y, ahora, con 170 mil. Eso traga más plata que gasolina", reniega David que ya evalúa la posibilidad de pasarse al gas vehicular o comprar otro campero, pero que "trague" diesel.
Por sus razones se explica la tendencia de que cada vez menos conductores en Medellín pidan gasolina extra, de mayor rendimiento y energía útil, pero que ya en algunas estaciones de servicio supera el límite psicológico de los 10 mil pesos por galón.
En contraste, la gasolina corriente ronda los 8.500 pesos, aunque el precio de referencia oficial sean 8.402 pesos. Solo en este año, el Ministerio de Minas y Energía ha autorizado incrementos de 358 pesos.
Razones del cambio
"Es un hecho que en Medellín se usa menos la gasolina extra y que los consumos generales han bajado mientras sube el diesel y eso afecta las ventas", explica Juan Fernando Prieto, presidente en Antioquia y Chocó de la Federación de Distribuidores de Derivados del Petróleo (Fendipetróleo).
Según datos del gremio, el año pasado se vendieron en las 202 estaciones de servicio del Valle de Aburrá 1,4 millones de galones de gasolina extra frente a 9,4 millones de corriente y a 8,8 millones de galones de diesel.
Este diario consultó a los dueños y administradores de varias estaciones de servicio de la ciudad, quienes coinciden en que la gasolina extra cada vez es menos demandada no solo por costosa, sino por la mayor eficiencia de los vehículos nuevos en el consumo de combustible y porque cada vez más automotores son ensamblados con motores a diesel.
"Ahora los carros con gasolina extra son muy económicos. Antes se fabricaban con un rendimiento de 18 kilómetros por galón, ahora pueden ser de hasta 30 kilómetros y para ajustar, los motores que recomiendan 'tanquear' con extra ya son muy tolerantes a la gasolina corriente", explica Gerardo Saldarriaga, propietario de la estación Terpel El Encierro.
También pesa en el declive de la 'extra' las adiciones de alcohol carburante que mejoran la calidad del combustible, así como los aditivos que los distribuidores mayoristas ofrecen como valor agregado que aumentan el octanaje (medida que determina la calidad y capacidad de las gasolinas en la combustión).
"La corriente viene con 84 octanos (la extra con 89) y con nuestro aditivo llega a 87, no es radical la diferencia", explica Raúl Potes, coordinador Operativo de Combuscol, empresa con cuatro estaciones de servicio en Medellín, donde la proporción de ventas de extra frente a la corriente es de uno a nueve.
Rendimiento del gas
También la masificación del gas vehicular afecta el consumo de otros combustibles. De 300 mil vehículos a gas que hay en el país, por Medellín circulan 35 mil y cuentan con 58 estaciones de servicio, según datos de Empresas Públicas de Medellín.
La gerente de Gas Natural, Inés Helena Vélez, explica que la masificación se ha estimulado por la exención de pico y placa, la mayor cobertura de estaciones de servicio, por los vehículos nuevos ensamblados a gas y por la facilidad en financiación".
Debate de fondo
También la conversión está mediada por un precio alto de la gasolina y que hoy tiene a Colombia con una tabla de tarifas que es la cuarta más alta de toda América, pese a ser un país productor del petróleo suficiente para atender su demanda interna.
Solo en 2010 se vendió en el país un promedio diario de 4,01 millones de galones de gasolina y 5,5 millones de diesel, según cifras de Ecopetrol, el único productor nacional.
Los altos precios se explican por la decisión del Gobierno, hace 11 años, de equilibrar el valor interno de la gasolina con la variación de los precios internacionales del petróleo. A eso se suma la alta carga tributaria que se cobra por cada galón de gasolina, que corresponde a cerca del 40 por ciento de lo que paga el consumidor final.
Por eso, transportadores, parlamentarios y el mismo Gobierno exploran alternativas para reestructurar los precios de la gasolina y dar un respiro a los bolsillos de los colombianos.
Mientras que se define la nueva estructura de precios , los conductores seguirán con las maromas para hacer rendir la plata y la 'tanqueada': no acelerar brúscamente, mantener infladas las llantas, compartir el carro e ir atentos a bajos precios en la entrada de las gasolineras.