EL CASO SNOWDEN NO SE AGOTA TODAVÍA
Hace un año comenzaron las revelaciones del diario británico The Guardian, derivadas de información secreta y clasificada de la Agencia Nacional de Seguridad estadounidense, filtrada por un analista de dicha agencia, Edward Snowden.
El mundo supo que ni los suspiros de gobernantes o ciudadanos anónimos quedaban fuera de la órbita del espionaje norteamericano, y que sus agencias chuzaban lo mismo el teléfono personal de Angela Merkel que los correos electrónicos de un médico jubilado.
Snowden se asiló en Rusia, convertido en romántico héroe de leyenda (aunque haya traicionado a su propio país), y los medios aún discuten la procedencia de revelar información obtenida por vías no muy ortodoxas (aunque quienes la publicaron, ganaron el prestigioso premio Pulitzer).
Snowden no ha quedado en el olvido, y de seguro tiene aún mucho por contar.