El chavismo desmanteló el único medio que podía criticarlo
Cambio de dueños de Globovisión obligó a periodistas a tomar una línea editorial más laxa con Maduro.
Las opciones de divulgar información crítica contra el oficialismo en Venezuela son cada vez más escasas, y la estrategia del Gobierno de acallar la libertad de prensa es clara.
Lo que antes hacía Globovisión cuando su dueño era Guillermo Zuloaga era claro: ser oposición al chavismo pero eso le costó exiliarse desde mediados de 2010, luego de procesarlo por un almacenamiento irregular de 24 vehículos.
Globovisión era el único canal opositor al gobierno del fallecido Hugo Chávez luego de que otra televisora, Rctv, fue obligada a retirarse de la televisión abierta y del servicio de cable.
Por eso lo acusación hecha ayer por la oposición, en cabeza del excandidato Henrique Capriles, fue señalar a los nuevos propietarios de la cadena de televisión Globovisión de hacer parte del oficialismo porque ya no le permiten transmitir sus discursos en vivo e incluso despidieron a uno de sus periodistas más reconocidos, Francisco "Kiko" Bautista, por divulgar imágenes de Capriles.
La nueva junta directiva del canal, quedó ahora integrada por los empresarios Juan Domingo Cordero, Raúl Gorrín y Gustavo Perdomo, que tienen negocios en el sector bancario venezolano y fueron los que le compraron al exiliado Zuloaga,
No obstante, analistas dicen que esta operación es simplemente la venta de una empresa del sector privado que cambió de dueños. "En primera instancia hay que aclarar que Globovisión es un canal privado y no es público. Tampoco es de un partido político ni de un candidato en especial, vive de la publicidad y está en libertad de definir su línea editorial", explicó a este diario el analista independiente, Jesús Castillo Molleda.
Ante un escenario político que duramente polarizado, "se ve esta venta como si estuvieran cerrando un medio de la oposición, pero no es así. Fue un negocio entre privados y hay que verlo así", agregó.
Al referirse a la situación de Globovisión, Ricardo Antela, consultor jurídico del canal, dijo ayer en su cuenta de Twitter que "hay demasiados rumores e intereses en el ambiente" y sostuvo que abogará por preservar un canal "libre, que configure su línea editorial con independencia del gobierno y otros grupos".
No hay vino de consagrar
De otro lado, el tema del desabastecimiento en Venezuela no deja de dar de qué hablar. A la escasez de aceite, azúcar, harina y papel higiénico, se le sumó la del vino de consagrar para la Iglesia Católica. El arzobispo Roberto Lucker, miembro de la Conferencia Episcopal Venezolana, dijo ayer que sus reservas de vino para celebrar la misa se agotaron.