El comercio mundial toma aire
El comercio mundial creció levemente en 2012. Las perspectivas para este año y el próximo son mejores. Colombia debe aprovechar los TLC para dinamizar sus exportaciones industriales y agropecuarias.
Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), el crecimiento del comercio mundial durante el año 2012 fue de 2,0 por ciento. Esto representó una disminución frente al 5,2 por ciento registrado en 2011.
El crecimiento de 2012 constituye el incremento anual más bajo registrado en la serie estadística que data de 1981. Ello ilustra la magnitud de la crisis económica que se ha vivido en estos años.
El bajo crecimiento del comercio en 2012 estuvo altamente influenciado por el lento avance de las economías desarrolladas, que afectó negativamente sus importaciones, así como el ritmo de crecimiento de las exportaciones del resto de países.
En estos resultados tuvo un peso importante la caída del comercio de la Unión Europea, producto de las incertidumbres acerca del euro y la persistencia de crecimientos negativos del PIB en la región.
La OMC se muestra preocupada con la actual situación económica y la del comercio mundial, pues ella está dando lugar a que se creen las condiciones para que las presiones proteccionistas de distintos países aumenten, lo que afectaría aún más la evolución del comercio y, con ello, a una de las potenciales fuentes de recuperación de las economías.
Para el presente año, la OMC prevé un ligero repunte del comercio mundial, con un crecimiento del 3,3 por ciento. El mayor crecimiento deberá provenir de las economías en desarrollo, 5,3 por ciento. En los países desarrollados éste será de sólo 1,4 por ciento.
Por su parte, para 2014 se espera un crecimiento mayor, 5,0 por ciento, el cual continuará siendo liderado por un aumento (7,5 por ciento) del comercio de los países en desarrollo.
De esta forma, y a pesar de que para este año y el próximo no se espera una recuperación acelerada de las principales economías del mundo, las perspectivas del comercio mundial se presentan relativamente favorables, pues progresivamente se irá retornando a las tasas de crecimiento históricas que están alrededor del 6 por ciento.
En años recientes, el país ha firmado e implementado diferentes acuerdos comerciales. Sin embargo, desde las instancias oficiales se ha advertido que el aprovechamiento de los mismos no ha sido el esperado. Esto ha llevado a que, irónicamente, hoy en día, en Colombia, el acceso a los mercados internacionales sea mayor a la oferta exportable. Esta situación no se presentaba desde la crisis de los años treinta.
Frente a las perspectivas de un crecimiento progresivo del comercio mundial, el país debería utilizar los acuerdos comerciales para estimular el desarrollo de los diferentes sectores transables y, en especial, el de la industria y la agricultura.
Con ello se podrán recuperar el equilibro sectorial y el de la oferta exportable, asuntos estos que se han visto negativamente afectados por la bonanza reciente de las exportaciones minero-energéticas.
En este sentido, desde el Gobierno se vienen adelantando diversas gestiones tendientes a que, en asocio con el sector privado y los entes territoriales, se definan y pongan en marcha acciones concretas con las cuales los distintos sectores les saquen el mayor provecho posible a las oportunidades que se presentan en el mercado estadounidense.
No hay que perder de vista que los TLC son una oportunidad histórica para la transformación y la modernización tanto de las empresas como de otros factores de gran importancia para el desarrollo del país, como son la infraestructura y el marco institucional.
Por ello se espera que en el plan de choque que hoy presenta el Gobierno incorpore medidas que, a través del estímulo a las exportaciones, dinamicen los sectores transables.