Histórico

El corazón palpita con estos romeos

EN COMA ES la ópera prima del paisa Juan David Restrepo. Una cinta que tiene de fondo, todo lo que se puede hacer, y dejar de ser, por amor.

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05 de mayo de 2011

Fueron nueve años. Es más, hasta trece. Mientras se preparaba, se conseguía el equipo de trabajo y quién invirtiera, la historia crecía. Incluso, "realmente Dios se daba cuenta que ya estábamos listos".

Y en su ópera prima, Juan David Restrepo no se quedó con hacer sólo de director.

Es el protagonista y también escribió el guión. "Fue una experiencia muy bonita y me preparé mucho tiempo para poderlo hacer. Me sentía muy seguro, porque conté con un equipo que me apoyó. Fue muy estresante, pero divertido", dice él, quien durante este tiempo estudió actuación, dirección para cine y guión.

En coma es un largometraje que sale de muchas historias urbanas que él conoció o escuchó por ahí.

Cuando terminó la cinta La virgen de los sicarios (en la que interpretó al joven asesino Wílmar) se trasladó a Bogotá y empezó a ver cómo sus amigos desaparecían en Medellín, su ciudad natal, y él tan lejos, sin poder hacer nada.

"Así que empecé a escribir esta película, con muchas versiones, como una forma de exorcizar dolores que me atormentaban".

Y aunque en la cinta hay disparos, el amor es lo que mueve la historia. También el pasado, que a veces se niega a que sea olvidado.

" En coma no es una historia de violencia. Durante 90 minutos, que es lo que dura, sólo en dos hay escenas de acción". Es un drama, asegura Juan David, con una historia romántica, un Romeo y una Julieta en el siglo XXI.

"No tiene que ver nada en absoluto con una historia de sicariato, ni de bandolería. El hecho de que nuestros jóvenes en las comunas estén envueltos en dramas, no quiere decir que todos son sicarios, sino que viven en un entorno dramático, y lastimosamente no todos tienen la capacidad de huir de él".

Tal vez por eso el director no cree que la vayan a juzgar como uno de esos filmes que hacen ver a la ciudad como violenta. Para él es una historia romántica, en la que el amor se la juega toda, porque, dice, es el aliciente necesario para hacer las cosas, incluso, para cambiar el rumbo.

Por eso el símbolo de la cinta es un corazón. Recoge todo: tiene que ver con un hecho que pasa en la trama, con el amor y, además, "es una película hecha con corazón".

Entre todos
Uno de los escenarios principales fue Barrio Antioquia. Y durante más o menos un año y medio, trabajaron con unas 150 personas de allí. Hasta actores de la película, como Edgardo y Julián Román, Marlon Moreno y Farley Velásquez, les dieron clases de actuación.

Y aunque desde hoy se puede ver en las pantallas grandes del país, ayer, en la cancha del barrio, los habitantes pudieron disfrutar de la premier. El estreno debía ser con ellos, porque la idea era proyectarla, y compartirla, en ese lugar donde "encontré unas personas muy hermosas".

En coma refleja el trabajo de todos. Es exigente para el espectador: hay que verla sin respiro. Es rápida, con una historia redonda, sin vacíos, una fuerte carga emocional y personajes complejos. Más de año y medio se tomó la postproducción (ahí se completan los 13 años).

No es una historia lineal: va al pasado y viene el presente. Al fin y al cabo, como Juan David se describe, la hizo "un loquito soñador", que cree que el amor puro, sí existe.