Histórico

¿El debate se salió de la mesa?

El presidente Santos le salió al paso a los dardos lanzados por las Farc en Oslo, Noruega.

19 de octubre de 2012

Ayer el presidente Juan Manuel Santos le respondió al jefe guerrillero alias “Iván Márquez” quien dijo en Oslo que la Ley de Restitución de Tierras es una farsa.

“Cuando estos señores dicen que esta Ley es mentira es porque les estamos quitando las banderas. Es porque ellos saben, perfectamente, que les quita sus banderas de propaganda”, dijo el primer mandatario, quien abrió el micrófono y habló de lo que solo debería discutirse en la mesa.

A diferencia de Santos, en la imagen del país sigue estando la férrea intervención del jefe de la comisión del Gobierno, Humberto De la Calle Lombana . Al exvicepresidente le preguntaron si le había sorprendido el discurso de las Farc y respondió con un tajante “no”.

De entrada aclaró que solo él hablará durante el proceso, que en los cinco puntos de la agenda no se negociará la estructura del Estado y que si las Farc quieren cambiar el sistema económico deben de dejar las armas y hacer política. También insistió en que lo de Oslo eran la instalación y los pormenores de la metodología que se empleará en La Habana.

Hasta ahí el país se sintió tranquilo y bien representado en el cuarto, y quizá último intento, de dar por terminado el conflicto con las Farc. De la Calle es un estadista experimentado, con todos los quilates académicos y políticos para trenzar debates con la guerrilla. No mordió el anzuelo de “Iván Márquez”.

La reacción de Santos
Descalificar la Ley de Restitución de Tierras (Ley 1448), el mercado, los empresarios y personalidades puntuales, fue uno de los puntos en que las Farc se salieron de la agenda pactada el pasado 26 de agosto en La Habana. Al finalizar el día de ayer, Santos le volvió a responder a “Iván Márquez” durante el foro de la Universidad de Georgetown en Bogotá: “No va a haber ningún cese al fuego, no va a haber ninguna cesión del territorio, despeje. Vamos a continuar como dice la agenda de Gobierno, la agenda contra la pobreza, la agenda por el empleo, la agenda por más seguridad y si logramos la paz los dividendos son enormes, infinitos, pero si no la logramos, hemos hecho un esquema que hemos planeado, es que al país no le cueste nada”.

Si el Gobierno quiere atajar la avalancha de críticas de la opinión pública -por los bríos de las Farc, que no aspiran a someterse a la justicia y que buscan un sinfín de objetivos que están lejos de la mesa-, le da la oportunidad a la guerrilla de hacer el debate por fuera de Oslo y La Habana.

Así lo aseguró el analista del conflicto y seguridad, Diego Corrales , para quien Santos le tuvo que salir a hablar al país, “porque cree que no es suficiente con lo dicho por De la Calle en Oslo”.

El escollo... la tierra
En su ayuda para remar en el mismo barco de la paz, salió el ministro de Agricultura, Juan Camilo Restrepo , quien apoyó el nuevo intento de reconciliación y de gancho aprovechó para devolver el dardo lanzado a la política de tierras del Gobierno.

Según la cartera agrícola, a la fecha, de las 20 mil reclamaciones que se han hecho, cerca del 40 por ciento obedece a casos en que las Farc fueron las despojadoras.

Desde junio de 2011, el Gobierno insiste en que la Ley de Víctimas y de Restitución de Tierras le quitó el combustible a la guerra, y una de las banderas de las Farc para que sigan en armas. Pero hace mal el presidente en salirle al paso al tradicional discurso fariano. Así hicieron otros mandatarios en los fallidos procesos de Uribe, Tlaxcala y el Caguán.

“Un principio de la negociación es discutir todo dentro de la mesa a puerta cerrada, sin micrófonos y sin cámaras”, reiteró Diego Corrales . Por eso Jaime Jaramillo Panesso , desde ya le sugiere a Juan Manuel Santos que la tarea de interpelar la deje exclusivamente en manos de una figura como Humberto De la Calle Lombana .

Que no se deje punzar por las intenciones de las Farc, de sacar el debate de los fríos recintos de Oslo o de los salones calurosos de la vieja Habana.