Histórico

El dólar perdió $32,88 y cerró en $2.338,16

21 de abril de 2009

La solicitud de un crédito flexible por 10.400 millones de dólares al Fondo Monetario Intencional (FMI), por parte del Gobierno Nacional, dio confianza a los agentes del mercado.

Dicha actitud se reflejó en una caída de la cotización del dólar de 38,22 pesos, al negociarse en promedio a 2.338,16 pesos.

Los recursos del préstamo, según el ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, y el gerente del Banco de la República, José Darío Uribe, tienen como propósito, contar con una financiación suficiente "en el caso de que la economía colombiana presente algún deterioro provocado por condiciones externas", afirmaron.

Este anuncio tuvo un efecto directo en la negociación de la divisa. La moneda estadounidense abrió en 2.372 pesos y su cierre fue de 2.330,70 pesos. Durante la sesión se operaron 1.114 millones de dólares en un total de 1.747 transacciones.

"Dada la solicitud del Gobierno, los inversionistas descuentan que estos flujos entren a la economía y como es una línea alta, que equivale casi a la mitad de las reservas internacionales, en el momento en que esto se cumpla la cotización caerá", explicó el analista de Asesores en Valores, Jaime Rodríguez.

Por su parte, el Índice General de la Bolsa de Colombia (Igbc), que agrupa las principales acciones, cerró estable, ubicándose en 8.046,62 unidades.

Trimestre de utilidades
De acuerdo con datos de la Bolsa de Valores de Colombia (BVC) la industria bursátil generó en el primer trimestre del año utilidades netas del orden de 37.265 millones de pesos.

Estas cifras son señal de recuperación, dado que en el mismo periodo del año anterior este sector generó perdidas por 18.685 millones de pesos.

Para el analista de Alianza Valores, Ricardo Pérez, la recuperación en el nivel de ingresos y de utilidades del sector bursátil se debe al aumento en los precios del mercado local de renta fija; al menor costo financiero por la constante reducción de las tasas de interés del Emisor y a la decisión de los agentes económicos de preferir el ahorro al consumo, en una coyuntura de fuerte desaceleración.