El encanto de Anne Hathaway
Pasó de princesa de Disney a actriz oscarizada en una década.
De Mía Thermopolis a Fantine, de princesa de Disney a aporreada madre soltera. Anne Hathaway saltó a la fama en 2001 con la comedia familiar El diario de una princesa y se consagró este año con su actuación en Los Miserables, que le entregó el Oscar, premio que le había sido esquivo por su papel en la película Rachel Getting Married (2008).
La suya ha sido una carrera meteórica. A sus 30 años (nació el 12 de noviembre de 1982) y una filmografía que suma 20 participaciones en las que no siempre ha estado en los papeles protagónicos, tiene ya la aprobación de la Academia.
"Cuando necesitó romper con la imagen de niña tierna lo supo hacer, al escoger el papel de aquella esposa de maldad escondida de Brokeback mountain, o el de la practicante sensible de El diablo viste de Prada", opina el crítico de cine Samuel Castro.
Eso sin contar con Havoc, esa película que pasó sin pena ni gloria y se fue directo al mercado del video, pero que la desmarcó de la factoría del ratón Mickey.
Es, además, multifacética: canta, baila, "ningún reto, ni siquiera la ropa de cuero de Gatúbela le queda grande", agrega Castro.
Ni se arredra con escenas complicadas: "Se tusa, enflaquece, se afea, hace escenas de sexo fuertes. Hace lo que sea que el papel necesite y por eso se ha ganado el respeto de todos, más con su reciente Oscar, que es la consagración de una estrella de nuestra generación".
Es, a fin de cuentas, una actriz que se la jugó por su carrera y, por ahora, va ganando.