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EL ERROR DE OBAMA EN MÉXICO

02 de mayo de 2013

A pesar de las promesas de aumentar los lazos económicos que hará el presidente Obama durante su viaje a México, todo indica que Washington se resistirá a acceder a un importante pedido de México: que todos los países de América del Norte sean parte de las negociaciones de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea.

Desde que el presidente Obama anunció a principios de este año su intención de firmar un ambicioso acuerdo de libre comercio transatlántico con los 27 miembros de la Unión Europea, México pidió ser incluido en ese pacto. Pero a juzgar por lo que me dicen los funcionarios estadounidenses, la Casa Blanca aún no está preparada para eso.

Los funcionarios mexicanos dicen que aunque México ya tiene un acuerdo comercial con la Unión Europea y tanto EE. UU. como Canadá están negociando su propio acuerdo, no tiene sentido que los tres países tengan acuerdos separados con Europa. Sería mucho mejor unirse y negociar un acuerdo comercial con la UE, afirman.

Pero los funcionarios estadounidenses afirman que el gobierno de Obama tiene las manos llenas con dos complejas negociaciones comerciales en curso: la Sociedad Transpacífica, con varios países asiáticos y latinoamericanos de la costa del Pacífico, incluyendo México, y la Sociedad Transatlántica con la Unión Europea.

Un acuerdo de libre comercio entre Norteamérica y la Unión Europea ayudaría a México, entre otras cosas, a exportar libre de impuestos a Europa productos automotrices hechos con componentes estadounidenses y canadienses.

Bajo las reglas de origen de los acuerdos de libre comercio, los países no pueden exportar bienes fabricados con componentes provenientes de terceras naciones.

"Igual que ahora le pasa a México, Estados Unidos no podría exportar a Europa productos con componentes mexicanos y canadienses", me dijo Sergio Alcocer, subsecretario de Relaciones Exteriores de México.

"Es mejor tener un acuerdo de América del Norte con Europa que tres acuerdos separados".

Robert Pastor, un profesor de American University y autor del libro La Idea de América del Norte, que propone una integración económica más estrecha entre Estados Unidos, Canadá y México, me dijo que la decisión de la administración Obama de no incluir a México y Canadá en sus conversaciones con Europa es "extremadamente miope".

"No hay mejor manera de mejorar la competitividad estadounidense en el mundo que crear primero un mercado norteamericano único", dijo Pastor.

Durante su visita, se espera que Obama cumpla con el deseo del presidente mexicano Enrique Peña Nieto de "desnarcotizar" la agenda bilateral y dedicarle tanto o más tiempo a mejorar las relaciones económicas.

Los dos presidentes tienen planeado anunciar un "grupo consulta" a nivel ministerial, que se reuniría al menos una vez al año, de manera muy semejante al grupo de consulta binacional que se reúne anualmente para coordinar temas de narcotráfico y seguridad.

Mi opinión: Obama merece crédito por viajar a México y a Costa Rica, y por prestar atención a la región después de haberle dedicado poco tiempo durante su primer mandato.

El error de Obama es pensar en México en términos de una relación bilateral, en lugar de pensar en México como un socio regional. En vez de lanzar un ambicioso acuerdo de libre comercio con Europa, Obama debería darle un nuevo impulso al Nafta, y recién después negociar un acuerdo de libre comercio entre Norteamérica y la Unión Europea.