El fraude ocupacional (3)
Continuamos con la descripción detallada de las principales modalidades de fraude ocupacional.
Fraude con cheques de la compañía: consiste en hurtar cheques en blanco de la empresa, y girarlos a nombre de un cómplice. También se presenta el hurto de cheques girados a nombre de acreedores legítimos, para ser cambiados o consignados en cuentas del empleado deshonesto.
Este tipo de fraude deja perplejas a la mayoría de las víctimas, ya que la perfección de los cheques asombra a todos.
¿De dónde consiguen los delincuentes cheques en blanco? De muchas fuentes. Algunas empresas grandes imprimen sus propios cheques, los cuales luego son avalados por el banco. Otras compañías ordenan la impresión de cheques en formas continuas y algunas mas adquieren libretas tradicionales de cheques en blanco. El común denominador acá, si se descarta que en las tipografías elaboren cheques adicionales a los encargados y entregados, es que al momento de recibir los cheques en blanco, raramente estos son contados uno a uno por el responsable de la empresa víctima, limitándose, en la mayoría de los casos, a verificar la numeración del primero y del último o a mirar de lado la chequera para constatar si ha sido retirado un cheque, pero no su colilla. Ni las chequeras ni los bloques de formas continuas son hechos a prueba de hurto, por lo que resulta fácil desarmar y armar una libreta de cheques, sin que aparentemente se note algo extraño. Basta un poco de vapor y de paciencia, para abrir una chequera, extraer el cheque y su colilla, y volverla a cerrar. ¿Quién puede hacer esto? Las posibilidades van desde el funcionario del banco hasta el mensajero que reclama la libreta en la entidad financiera. La obvia recomendación consiste en verificar uno a uno los cheques recibidos.
Suponiendo que se reciban "contados", luego es importante mantenerlos en todo momento bajo estricta custodia, habilitando las numeraciones de pequeñas cantidades de cheques, justo las que sean necesarias para el consumo regular. De igual manera, verificar si las cajas fuertes o los armarios en los que se almacenan los cheques en blanco son realmente seguros. Es de esperarse que una caja fuerte lo sea, pero lo normal es que estas permanezcan total o parcialmente abiertas, debido a la pereza de los responsables de cerrarlas debidamente, aun en horas de trabajo.
Por otro lado, está la información necesaria para elaborar y legalizar un cheque hurtado para que parezca legítimamente emitido por el dueño de la cuenta bancaria. ¿De dónde se puede obtener esta información? ¿Quién la posee? Esto no es ningún misterio. Los empleados de la sucursal bancaria tienen acceso a los requerimientos de seguridad de sus cheques, como firmas, sellos y antefirmas. Los empleados del área de Tesorería de su empresa también tienen igual información, lo mismo que cualquier beneficiario de pagos de su empresa que haya recibido un cheque suyo. Como si esto fuera poco, debe recordarse que muchas empresas publican en sus páginas Web estados financieros y otros documentos públicos, en los cuales se estampan las firmas de personas responsables dentro de la organización.
*Analista económico