El fútbol y su hijo lo moldearon
Jorge Aguirre fue padre a los 14 años. Hoy disfruta con él y su familia de su presente en Itagüí.
Ser padre a los 14 años le cambió la vida a Jorge Andrés Aguirre . Ese pasado le sirvió para aprender de responsabilidad y hoy disfruta de su presente con las águilas doradas del Itagüí.
Desde pequeño demostró habilidad para el fútbol, pero sus gambetas no fueron suficientes para eludir la realidad que le tocó asumir a tan corta edad.
"Fue muy difícil ser padre a los 14 años. A esa edad quería jugar con carritos y al 'escondidijo'. Por eso agradezco el apoyo de mis padres que son mis ídolos. Sin ellos no hubiera sido capaz de sobrellevar esta responsabilidad", asegura Jorge.
Sus padres, Ruby Restrepoy Fernando Aguirre , asumieron esa función y le enseñaron a Jorge todos los secretos que requiere la crianza de un hijo. Esto le permitió seguir concentrado en el fútbol y trasegar exitosamente por equipos como Rionegro, Envigado e Itagüí.
A sus 24 años lleva una excelente relación con su hijo Juan David. Parecen hermanos: comparten sus gustos, sus juegos y Jorge le ayuda con sus tareas. "Se ve muy raro uno tan joven con un niño tan grande y el parecido es sorprendente, por eso nos confunden con hermanos", cuenta Jorge Andrés.
Hoy a sus diez años, los sueños de Juan David, son similares a los que tuvo su padre: quiere ser futbolista, aunque su padre le expresa las dificultades de esta carrera.
"Es una profesión hermosa pero difícil. Llegar a destacarse es muy complicado, he visto cientos de jugadores en divisiones menores y nunca triunfaron".
Jorge reconoce que estar expuesto a la crítica o a la alabanza tampoco es fácil. Sin embargo, apoyará a su hijo si eso es lo que él quiere.
Y es que la vena futbolera viene de familia. Su padre Fernando fue jugador así no haya llegado a ser profesional y su tío Orlando le inculcaron ese amor. "Me decían 'el Polaco'. En ese tiempo era más complicado. A uno le tocaba trabajar y ver por la familia mientras jugaba", dice Fernando.
Al jugador del Itagüí aún le queda cuerda para soñar, es consciente de su juventud y todavía quiere lograr muchas cosas en el fútbol. "Las metas son muy claras, quiero llegar a ser goleador del torneo. Aspiro figurar en un equipo grande de este país o el exterior. Hay varios clubes que han insinuado algún interés y obviamente quiero luchar por tener un puesto en la Selección que es a lo que todo jugador profesional aspira", advierte con optimismo.
Su presente con el elenco dorado es halagador; el técnico Hernán Torres confía en sus condiciones y reconoce que es uno de los hombres que le ha dado una mano importante para tener al equipo peleando arriba en la tabla.