El liberalismo busca un líder que cohesione
EN DICIEMBRE SE realiza el Congreso Nacional Liberal y crece la expectativa sobre quién puede ser el nuevo jefe. Analistas recomiendan dirección única, mientras liberales defienden la dirección colegiada.
La designación de Rafael Pardo como ministro del Trabajo anticipó para el Partido Liberal un ajuste en su sistema de poderes.
La jefatura única de esta colectividad quedó en manos de una dirección colegiada, con once miembros y dos voceros, que tienen representatividad de la mayor parte de regiones del país. Este esquema funcionará hasta que se realice el Congreso Nacional Liberal, entre el 10 y el 11 de diciembre.
En ese momento se tomarán decisiones sobre quién -o quiénes- asumirán el liderazgo del partido.
Para el analista Andrés Mejía Vergnaud, el partido está mostrando una tendencia ascendente, por su cercanía con el Gobierno. "Sin embargo, creo que sufre de los mismos problemas que tienen las demás colectividades en Colombia y es, como tal, el sistema de partidos. Yo sigo creyendo que en el país hay una política de personas y no de partidos".
Este experto agrega que el liberalismo necesita buscar un liderazgo unipersonal. "Es mejor un presidente, una jefatura única. Las direcciones colegiadas suelen elevar a la dirección los problemas de divisiones que hay en los niveles internos. Por principio de eficiencia, uno diría que un jefe único es más eficaz, pero hay que ver quién sería esa persona".
El alcalde electo de Medellín, Aníbal Gaviria, opina que, de momento, lo que su partido requiere es una dirección colegiada, que se deberá ajustar a menos miembros durante el congreso de diciembre.
"Creo que la salida de Rafael Pardo es una dificultad que encuentra el partido, justo cuando está recuperando su dinámica y saliendo de una crisis de varios años. Sin embargo, siento que tanto Rafael Pardo como el partido han visto que no existe una persona que asuma el liderazgo único. Cuando no hay quien aglutine a la mayoría, hay que buscar una dirección colegiada que evite un fraccionamiento. Uno pensaría que es mejor que sea menos numerosa, pero por el momento es la más adecuada".
Sin embargo, para Mejía Vergnaud, el liberalismo requiere de una persona que represente un sector en asenso del partido. "Una persona del sector gavirista y de Pardo, o una persona que sin ser de ese sector esté dispuesto a hacer las paces con ellos, como podría ser Horacio Serpa, que es de un sector enfrentado a ellos, pero que posiblemente podría ser el jefe único del partido".
El senador Eugenio Prieto, del matiz socialdemócrata de Antioquia, afirma que todo dependerá de la modificación de los estatutos. Eso definirá si el partido requiere una dirección plural o una dirección única.
"Se está haciendo un ejercicio nacional importante, el partido está compartiendo la importancia de que lo territorial le aporte con toda la fuerza y el rigor. No se puede dejar de ver eso, por esto tratamos de que esa convocatoria tenga el mayor número de participación equilibrada por parte de los territorios", dice Prieto, uno de los miembros de la nueva dirección nacional colegiada.
Frente a la idea de que esta colectividad no encuentra un nombre que aglutine a todas las fuerzas y todos los sectores, Prieto considera que todas las opiniones son respetables: "Lo que el partido tiene que asumir, con lo que tiene, es tomar decisiones para el corto y el mediano plazo. Para el largo plazo seguramente que surgirán esos nombres y ese liderazgo. Estamos en un proceso de acoplamiento, por ahora, creo que el partido se remozó y hay que hacer ese reconocimiento a Rafael Pardo".
El Partido Liberal se enfrenta al reto de mantener esa línea ascendente, sobre todo, si quiere recuperar el terreno que perdió tras largos años de división y fraccionamientos, y que le ha costado cuatro presidencias consecutivas.
Por lo pronto, el objetivo será mantener su posición cercana al Gobierno, como miembro de primer orden de la Unidad Nacional.