El mexicano Édgar Tamayo fue ejecutado en Texas
A pesar de gestiones del Departamento de Estado de E.U. y la Cancillería mexicana, al hombre se le aplicó una inyección letal.
El mexicano Édgar Tamayo fue ejecutado la noche del miércoles en Texas por el asesinato de un oficial de policía de Houston hace 20 años, a pesar de las súplicas y la presión diplomática del gobierno mexicano y del Departamento de Estado para detener la pena capital.
Tamayo, de 46 años, recibió una inyección letal luego de que un guardián le preguntó si tenía una última declaración y él musitó "no" y movió la cabeza.
A medida que la dosis letal de pentobarbital comenzó a hacer efecto, respiró unas cuantas veces y luego hizo un ronquido ligeramente audible antes de dejarse de mover por completo. Fue declarado muerto 17 minutos después de que le administraron la sustancia, a las 9:32 de la noche.
Tamayo nunca miró hacia la madre, dos hermanos y otros dos familiares del oficial de policía Guy Gaddis, asesinado a tiros en enero de 1994, quienes veían a través de una ventana.
La polémica
Había varias decenas de policías y simpatizantes del patrullero muerto que aceleraban sus motocicletas fuera de la prisión antes de que dejaran ingresar a los testigos dentro de la cámara de la muerte.
La ejecución, la primera de este año en el estado con mayor cantidad de reos ejecutados en Estados Unidos, se produjo después de que la Corte Suprema de Estados Unidos y tribunales federales rechazaron apelaciones de último momento, y de que los funcionarios de Texas desdeñaron los argumentos de que la detención y pena de muerte de Tamayo estaban viciados porque no le informaron, según indica un acuerdo internacional, que podía recibir asistencia jurídica de su país tras el arresto.
Los abogados también alegaron sin éxito que no era mentalmente capaz y por lo tanto no era elegible para la pena de muerte, y que los procedimientos de clemencia del estado fueron injustos. La Junta de Perdón y Libertad Condicional de Texas había rechazado el martes el pedido de clemencia de Tamayo.
"No importa de dónde sea la persona", dijo Lucy Nashed, portavoz del gobernador Rick Perry. "El que cometa un crimen despreciable como éste en Texas, queda sujeto a nuestras leyes estatales, incluido un juicio justo con jurado, y la pena máxima".
El crimen
Gaddis, quien llevaba dos años en la policía, llevaba a Tamayo y otro hombre desde el lugar de un robo cuando, según muestra la evidencia, el oficial recibió tres disparos en la cabeza y el cuello con una pistola que Tamayo había ocultado en sus pantalones. El auto se estrelló, y Tamayo huyó a pie pero fue capturado a pocas cuadras, todavía esposado, con el reloj y el collar de la víctima del robo.
Funcionarios mexicanos y los abogados de Tamayo dijeron que estaba protegido por una cláusula de la Convención de Viena sobre Relaciones Consulares de 1963. La asistencia jurídica que garantiza ese tratado pudiera haber descubierto pruebas para impugnar la pena capital por asesinato o que evitaran que Tamayo fuese condenado a la pena de muerte, dijeron.
Los registros muestran que el consulado mexicano se enteró del caso cuando el juicio estaba a punto de comenzar.
El secretario de Estado de Estsdos Unidos John Kerry había pedido al procurador general de Texas, Greg Abbott, que demorara la ejecución, diciendo que "podría afectar la manera como los ciudadanos norteamericanos son tratados en otros países". El Departamento de Estado repitió esa postura el miércoles.
Pero el despacho de Abbott y la fiscalía de distrito del Condado Harris se opusieron a cualquier retraso.
Llamado
La Cancillería mexicana lamentó la ejecución de Édgar Tamayo en Estados Unidos y reiteró que la decisión representa un desacato al fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) dictado en 2004 sobre el llamado Caso Avena.
"El mexicano Edgar Tamayo Arias fue ejecutado el día de hoy en Texas", anunció la Secretaría de Relaciones Exteriores en un comunicado difundido poco después de que las autoridades de Texas confirmaran el ajusticiamiento.
La nota recordó las gestiones hechas por el Gobierno mexicano para obtener la revisión del caso y la reconsideración por parte de las autoridades judiciales de Texas, "a la luz de la falta de notificación consular" cuando Tamayo fue detenido.
"El Gobierno de México hace un llamamiento para que tomen acciones efectivas y evite que se ejecuten otras condenas en desacato del fallo Avena que dañen el régimen de asistencia y protección consular acordado entre los países", añadió la nota oficial.