Histórico

El mundo sale de la recesión

Según el FMI, el mundo está saliendo de la Gran Recesión, pero los riesgos siguen latentes. Estos pueden llevar a un bajo crecimiento y a mayores tensiones sociales. Colombia debe fortalecer su economía.

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03 de abril de 2014

Previo a las reuniones de primavera de 2014 del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial, la directora del FMI, Christine Lagarde, manifestó su complacencia por el hecho de que "la economía mundial está saliendo de la Gran Recesión", la peor en casi cien años.

Luego de un largo período de incertidumbres y altos costos económicos y sociales para muchas naciones, la noticia de que "la economía mundial se ha estabilizado desde que se inició la crisis financiera", es un signo alentador y les permite a muchos habitantes del planeta mirar el futuro con mayor optimismo.

El FMI estima que el crecimiento mundial en 2013 estuvo alrededor del tres por ciento. Las previsiones para 2014 y 2015 indican que habrá mejoras en el desempeño de la economía planetaria, aunque este se mantendrá por debajo de las tendencias que se traían antes de la crisis.

Luego de que el peso del crecimiento económico mundial reposara sobre las economías emergentes (desde 2009 estas han aportado el 75 por ciento de dicho aumento), los avances experimentados recientemente por las economías más desarrolladas llevan a pensar que la recuperación será más equilibrada.

Entre los países desarrollados, Estados Unidos registra el mayor crecimiento gracias a una sólida demanda privada y un menor freno fiscal. En la zona euro se viene consolidando una recuperación moderada, que es más vigorosa en el núcleo, pues en los países del Sur esta se observa muy débil. En Japón también se registra un avance que aún está lejos de ser el deseable.

El mejor desempeño de estas naciones resultó clave para que algunas economías emergentes presentaran, durante los últimos meses de 2013, un repunte en su crecimiento.

Sin embargo, en el corto plazo, el FMI percibe un riesgo en la consolidación de un nivel muy bajo de inflación en las economías avanzadas, especialmente en la zona euro. Esto afectaría, a través de una caída de la demanda, el crecimiento.

A pesar de que, en términos generales, el escenario se muestra relativamente más favorable, el FMI considera que, de no tomarse medidas adecuadas, el mundo corre el peligro de mantener un crecimiento lento, débil y menor al esperado. Con ello se podría consolidar, en el mediano plazo, una trampa de bajo crecimiento, riesgo sobre el cual alerta el Fondo.

Otros efectos de un bajo crecimiento son la escasa mejoría del ingreso y el lento descenso del desempleo y la desigualdad.

De concretarse estas eventualidades, aumentarán, para muchos habitantes del planeta, las inseguridades y tensiones sociales y económicas, pues la condición necesaria para la creación de suficientes puestos de trabajo y la concreción de mejoras efectivas en las condiciones de vida es un crecimiento sólido y sostenible.

En un mundo que desde el inicio de la crisis económica de finales de la década pasada ha visto cómo el número de desempleados viene en aumento, dicha perspectiva se muestra poco esperanzadora y es aún más desalentadora para millones de jóvenes que, por cuenta del alto desempleo, no han podido iniciar su vida laboral.

Para asegurar un crecimiento sostenido y alto, el Fondo Monetario Internacional considera necesario adelantar reformas estructurales y alcanzar una mayor cooperación internacional.

Esto, a su vez, demanda de los países acciones concretas. En el caso colombiano existe la necesidad de actuar sobre las debilidades que presentan algunas cuentas de su balance macroeconómico que, en un momento dado, pueden comprometer la marcha de la economía.