EL PATRIOTISMO NO ES DEFECTO
Irónico que hasta para defender nuestro territorio se genere división en el país. Legítimo que haya personas defensoras del acato del fallo desde los argumentos institucionales y jurídicos. Lo que se ve mal es cuando algunos defensores de esta idea acuden a la ironía para demeritar las posiciones de quienes nos hemos opuesto al acato de éste.
El sonado argumento del "patrioterismo" o "nacionalismo exacerbado" como supuesta razón de oposición al fallo de la Corte Internacional de Justicia, no es más que una manera simplista de agotar el debate.
El patriotismo no es ningún defecto ni tampoco es la única razón esgrimida para oponerse respetuosamente a la decisión de La Haya. Por el contrario, este sentimiento noble que brota en los momentos de triunfo o en caso de congoja nacional, ha sido motor de millones de personas que han luchado por la liberación, bienestar e igualdad de sus pueblos en momentos de crisis y de grandes retos. No conviene restar importancia a un sentimiento colectivo como éste cuando está motivado en una razón de justicia.
La inmensa mayoría de la población colombiana no tiene la más remota idea de Derecho Internacional Público. Es más, me temo que varios analistas y generadores de opinión tampoco conocen ni han estudiado esta materia. Sin embargo, lo anterior no hace que ni un analista ni un ciudadano de a pie puedan dejar de opinar y manifestarse sobre la pérdida de mar en San Andrés y sus cayos.
Como colombianos tenemos el derecho y el deber de manifestarnos frente a esta situación que a la larga nos afecta a todos y si bien el argumento de muchos nace de un sentimiento de amor patrio porque carecen de las herramientas técnicas del conocimiento para dar su concepto, esto no es razón de demérito.
Como sabiamente dijo el procurador Ordóñez en su discurso luego de ser reelegido: "la opinión pública no es la opinión publicada" y es precisamente esta opinión, la del 83 % de los colombianos, según la más reciente encuesta de Ipsos Napoleón Franco, la que no puede ser desechada simplemente bajo el pobre argumento de que esta se apoya en el patriotismo y no en el razonamiento técnico jurídico.
He repetido en diferentes ocasiones y escenarios que aunque el fallo es de carácter jurídico, este se ha convertido en un tema político.
En este sentido y al dejar de ser una decisión netamente técnica, los argumentos políticos no se deben desconocer y uno fundamental es que la opinión pública está ampliamente a favor del desacato del fallo, seguramente no motivada en su mayoría por el conocimiento del Derecho Internacional Público, y sí por amor hacia Colombia.
Sentir patriotismo y hacer uso de él no es ningún delito ni defecto. Es un sentimiento natural y noble que aparece en momentos exultantes o en tiempos difíciles como el que enfrentamos en el país. No se debe desconocer ni demeritar a la hora de tomar la trascendental decisión sobre el fallo de La Haya..
@FedericoHoyos