Histórico

El punto de Envigado se quedó corto

Aunque sacó el resultado, su buen juego le daba para una victoria. Una unidad que lo saca de aprietos.

21 de septiembre de 2013

Un punto en Pasto es buen negocio. Pero Envigado jugó para la victoria ante el Deportivo Pasto, pero gol nunca llegó.

“Queríamos y necesitábamos el triunfo, pero no se nos dio. Lo importante fue mantener el arco en cero, y llevarnos un resultado, que aunque no es el que queríamos, es bueno para nosotros”, resumió Andrés Orozco, el capitán naranja, tras la igualdad de Envigado sin goles en la casa del Pasto.

Y es que el visitante, de flojos resultados en el torneo, tuvo para más. Pese a no tener a su capitán y referente Néider Morantes, ausente en la visita por lesión, Envigado llego al arco contrario en varias oportunidades, sobre todo en el primer tiempo. Con menos ideas, pero más músculo y velocidad, Fabio Burbano y Hernán Pereyra tuvieron un par de oportunidades. Diego Álvarez intentó sin éxito, y sin el 10 en cancha, los volantes tuvieron más protagonismo.

Los antioqueños aprovecharon la impericia del equipo que planteó Flabio Torres, quien pensó más en el viaje por Copa Sudamericana (el miércoles ante Ponte Preta en Campinas, Brasil), y por eso resguardó a sus titulares. En el estadio La Libertad puso un equipo joven, pero con experiencia en hombres como el arquero David González.

El joven Matheus Uribe se convirtió en el pulmón de un equipo, que apostó mucho al juego colectivo y a la velocidad por las bandas. Pero cuando el aire empezó a escasear, el equipo se dedicó a jugar, y a buscar el resultado, que en este caso fue un empate y llegar a la decena de unidades en la Liga Postobón-II.

“Tuvimos más la pelota, estuvimos muy cerca del gol y pudimos mantener el cero en nuestro arco”, sostuvo el lateral zurdo Maximiliano Montero, quien volvió a la titular tras un par se semanas.

El local sacó barata su apuesta de tener un equipo liviano. Apenas llegó un par de veces con peligrosidad al arco envigadeño, y el resultado fue bueno, teniendo en cuenta que el riesgo lo vivió el arquero antioqueño González. Envigado puede darse por tranquilo, pero no satisfecho. O por lo menos, no del todo.