El reto de Raúl es una mayor disciplina
Vestir la camiseta de Colombia es más que un orgullo para Raúl Pérez Tamayo, es sentirse "bacano", porque quiere decir que ya ha estado en competencias internacionales.
Para este deportista, nacido en el frío de San Pedro de Los Milagros, y quien fue uno de los 373 participantes este sábado en el Clásico EL COLOMBIANO-Indeportes Antioquia, su carrera en el deporte tiene que ser un compromiso personal de disciplina y progreso.
"Más que ganar y derrotar un compañero siempre pienso que mi mayor recompensa es la disciplina para la vida, es mi superación, es una competencia conmigo para salir adelante en todo lo que me proponga", dice quien estuvo en el Mundial de Canadá en el 2007, el Panamericano de este año en Pasto y el Latinoamericano en Chía.
Este bicicrosista, quien estuvo acompañado por once deportista más de su tierra, ya puede sacar pecho como campeón panamericano en la categoría crucero e igual título en el pasado Clásico EL COLOMBIANO-Indeportes Antioquia categoría 15-16 expertos.
Y como es casi normal en nuestros deportistas la historia se repite en Raúl y sus compañeros, que solo encuentran en sus padres y en el sacrificio propio, la ayuda para competir en una disciplina que tiene sus gastos.
"Nuestra lucha en el municipio por sacar adelante el deporte es grande. Estamos en un campaña con los colegios para masificar más el bicicrós. Tenemos una pista que se mantiene gracias a la ayuda nuestra y de los padres de familia y el empuje de mi hermano Wálter, quien ya es corredor élite".
Para Raúl Pérez el adagio de "mientras más duro mejor", es aplicable a lo que se vive en "mi pueblito", porque les ha tocada bien duro, pero ya se ven los resultados.
"Creo que representar al país y ser hombres de bien para la sociedad, ya es mucha ganancia para nosotros", dice el estudiante de último año en el Instituto Educativo Pío XII y quien no duda en manifestar que en el bicicrós todo es bueno "hasta las caídas".