El río Magdalena, a media marcha
Ideam mantiene la alerta amarilla en el afluente entre Barracabermeja y Gamarra.
Las operaciones en el río Magdalena completaron dos meses a media marcha y todo porque la temporada seca de las últimas semanas tiene al río en su caudal mínimo de operación.
Así lo sostuvo Édgar González, ingeniero civil de la oficina de planeación de Cormagdalena, quien señaló que el río padeció toda la temporada seca y que apenas, con el inicio de las lluvias, esperan que la operación del río retorne a la normalidad.
Entre tanto, el Ideam mantiene la alerta amarilla por niveles bajos que restringen la navegabilidad de barcos de gran calado en el tramo entre Barrancabermeja, Santander, y Gamarra, Cesar.
El Instituto informó que se prevé que esta situación continúe toda esta semana.
Frente a esta coyuntura, Cormagdalena advirtió que las navieras han restringido su operación y que por ende “ellas han perdido dinero en el sentido de que han tenido que rechazar carga. Pero, las mayores dificultades las ha tenido Ecopetrol porque tienen un muelle privado y ese ha presentado problemas de sedimentación”, dijo González.
Sin embargo, sostuvo que la navegabilidad se ha podido garantizar debido a que están coordinando con las navieras el plan de contingencia que consiste en que los buques avisen cuando salen de Cartagena o de Barranquilla y se revisan “los niveles del río y de acuerdo con estos ponemos o una draga adelante o una retroexcavadora que les va abriendo paso”.
No obstante, desde el sábado la situación se ha complicado en Puerto Wilches en donde no se puede navegar por las noches.